El pobre muere y el rico no vive.
El precio del mañana
La gran multiplicación de la producción de todos los diversos oficios, derivada de la división del trabajo,
da lugar, en una sociedad bien gobernada, a esa riqueza universal que se extiende
hasta las clases más bajas del pueblo.
Adam Smith
La sociedad en donde nacemos, vivimos y moriremos está dentro del sistema capitalista mismo que se presenta en la película “El precio del mañana” —en inglés “In Time”—, ya que no es sólo una cinta que narra una historia común sino que su argumento es mucho más profundo de lo que parece.
Catalogada como una película de ciencia ficción basada en “una sociedad distópica”, que se define como lo opuesto a utopía, por lo tanto se refiere a “una sociedad ficticia indeseable en sí misma”. Lo duro de la situación es que nos hemos convertido en esa sociedad donde “la vida se paga minuto a minuto”. En el film vemos que no existe la moneda como tal, sino que las personas pagan con tiempo, y para ello tienen un reloj en cuenta regresiva en el brazo que se activa al cumplir los 25 años; a partir de ese momento las personas dejan de envejecer y tienen sólo un año más de vida a menos que puedan “ganar” más tiempo —que funciona como dinero—, de ese modo se mantendrían con vida y serían inmortales. Si el tiempo en el cronómetro de la muñeca se agota, la persona muere al instante.

Además al igual que en la vida real, en la cinta se muestran las diferentes clases sociales. Las personas de las zonas marginales, como los “guetos” de Dayton viven al día, con menos de 24 horas en el reloj y tienen tan poco que a veces no les alcanza ni para dormir. Cada día deben salir a trabajar para ganar un poco más de tiempo y costear sus necesidades básicas para seguir vivos. Por otro lado, en New Greenwich los ricos viven sin preocupaciones, pues poseen muchos años según las cantidades de tiempo que han conseguido como dueños de industrias y a costa de dejar sin tiempo y sin vida a otros.

Nos demuestra que la actualidad no dista de la historia ficticia que nos presenta, por ello es que las siguientes seis frases de la película reflejan la realidad de una sociedad capitalista.
1. “Para que unos sean inmortales muchos deben morir”

El mundo es así, todo se trata de dinero, y muchas veces los los ricos que poseen bienes lo son a costa de dejar en la calle a otros.
2. “Diría tu dinero o tu vida, pero… tu dinero es tu vida”

Vivimos en una sociedad en la que damos mayor peso a los bienes que se poseen y las personas dejan de ser valiosas por sí mismas, y comienzan a serlo por su dinero, sus autos de lujo, la cantidad de cosas que acumulan, pues estamos dejando que el dinero se convierta en nuestra vida misma.
3. —¿Cómo se puede vivir, viendo morir a la gente a tu lado?
—No miras. Cierras los ojos.

Hemos nacido en esta sociedad, por tanto, nos acostumbramos a este sistema. Pocos lo cuestionan, la mayoría lo acepta y se suele conformarse con lo poco que se nos ofrece. Nos acostumbramos a ver a los pobres que incluso los juzgamos por serlo, pero no reflexionamos que en realidad son los más afectados porque el mismo sistema no les permite salir adelante, pues es más fácil cerrar los ojos y ser indiferentes.
4. “Supongo que mi tiempo es tan bueno como el de los demás”

La realidad es que todos somos iguales y no deberíamos considerar más importantes a quienes tienen más riqueza. La sociedad nos ha formado de manera que invertimos gran parte de nuestro valioso tiempo en trabajar por dinero, y muchas veces nos encontramos en empleos que no nos hacen felices; sin embargo, en ellos malgastamos parte de ese tiempo. ¿Qué es más valioso, el tiempo, el dinero o la vida? Lo que esta película nos enseña es que lo único que posee una persona es su vida misma.
5. “Nadie debe ser inmoral si una sola persona tiene que morir por eso”

Esta es la gran sentencia de la película. Nadie debería ser multimillonario si para ello tienen que haber personas muriendo de hambre.
6. “No estamos destinados a vivir para siempre. Aunque me pregunto, si alguna vez has vivido un día de tu vida”

A veces olvidamos que somos humanos y que una de nuestras condiciones es que moriremos, nos dedicamos a acumular cosas que no necesitamos, pero la realidad es que no viviremos para siempre; sin embargo, trabajamos y atesoramos como si así fuera pero, ¿realmente vivimos y disfrutamos de lo único que tenemos: el estar vivos ahora?
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Si quieres continuar leyendo más sobre el sistema en el que vivimos, estos son los 6 mejores libros para derrocar al capitalismo según The Guardian, pues este sistema también está matando la cultura.
