Después de albergar a más de 65 mil visitantes entre jueves y viernes, se desmontó la megaofrenda con motivo de día de muertos postrada en el Zócalo capitalino. En este altar participaron las delegaciones y dependencias de la administración local, mostrando 36 ofrendas con diferentes motivos. En ella, la Oficialía Mayor, las secretarías de gobiernos, Salud, Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, Cultura, Seguridad Pública y Desarrollo Social, así como el Instituto de la Juventud, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y la Central de Abasto, invitaron a los visitantes a mantener viva la tradición de día de muertos con el recorrido que se podía hacer por las ofrendas.

La megaofrenda se hizo en honor al grabador mexicano José Guadalupe Posada con motivo de los 100 años de su muerte. Además de esto, se destacó que la ofrenda de muertos es una de las tradiciones más importantes de la cultura popular mexicana y una de las más conocida internacionalmente. Es considerada y protegida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En la megaofrenda se apreciaron los altorrelieves que mostraban a algunos de los personajes más significativos de José Guadalupe Posada. También se encontraba una pieza que asemejaba una placa de grabado, así como 12 esqueletos de gran tamaño que daban la sensación de elaborar una pieza con la imagen de posada.
Una de las colaboraciones más destacada en esta ofrenda fue hecha por la Fábrica de Artes y Oficios de Oriente (Faro), quienes trabajaron con libros del grabador. Los distintos elementos utilizados para este altar se retiraron durante esta madrugada para dejar libre la Plaza de la Constitución.

