La Italia post-fascista vio un boom en la producción de cine internacional, y mientras estrellas de la industria hollywoodense llegaban a Roma, seguidos de modelos, hombres prósperos y monarcas, la ciudad se transformaba. Los estudios Cinecittà
vieron un sinfín de producciones americanas y británicas, filmadas en inglés para un público anglosajón, sin embargo estos filmes disfrutaban de un éxito internacional, incluyendo el de Italia. Los ricos se congregaban en villas, clubs nocturnos y restaurantes lujosos, y los medios no tardaron en prestar atención. Un grupo de fotógrafos fueron los primeros en documentar a lo que se le conoció como el “Hollywood on the Tiber”, y con ello creando un nuevo subgénero dentro de la fotografía documental.
Brigitte Bardot filmando en Tuscana, 1962
Dodo D’Hambourg, Roma, 1960
Estos fotógrafos trabajaban de forma rápida y con una especial habilidad para ser los primeros en tener las fotografías en las mesas de los editores, quienes las publicaban en las primeras planas de la prensa nacional e internacional. Elio Sorci puede ser considerado uno de los primeros “paparazzi” de la historia. Un termino acuñado por Federico Fellini en su filme “La Dolce Vita”, para describir a un pequeño grupo de fotógrafos de prensa que documentaban producciones de cine en Italia durante los 50. Sorci fue pionero en la fotografía de celebridades, retratando los momentos privados de estrellas de cine como Clint Eastwood o Elizabeth Taylor.
Elizabeth Taylor, Roma, 1962
Goldie Hawn
Fue Sorci quien tomó la foto que finalmente confirmaba la relación sentimental de Liz Taylor con Richard Burton. La fotografía de su compañero Tazio Secchiaroli siendo perseguido por el criticado Walter Chiari marcó un precedente para la fotografía moderna de paparazzi.
Sorci mostraba un mundo frívolo, vulgar y superficial, y al mismo tiempo uno intrigante, curioso y seductivo.
Clint Eastwood, Roma, 1965
Ted Kennedy
Nacido el 29 de enero de 1932 en Roma, Sorci esperaba ser llamado para su servicio militar cuando obtuvo su primer empleo en el periódico local. Inspirado por el fotógrafo Ivo Meldolesi, quien Sorci describía como el “precedente de estas actividades”, fue atraído al medio y consiguió ser aprendiz de Osvaldo Restaldi, conocido por sus importantes exclusivas, tales como la fotografía del cadáver de Salvatore Giuliano, famoso bandido de Sicilia, quien fue asesinado en julio de 1950.
En 1962, el fotógrafo italiano fue honrado con el reconocimiento “Paparazzo d’Oro” por su labor fotoperiodística, y en 1963 era considerado el fotógrafo mejor pagado del mundo. Y es que a falta de un contrato, Elio y sus compañeros vendían sus fotos al mejor postor. Sin embargo, su carrera realmente inició una década antes, en 1953, a la edad de 21 años.
Audrey Hepburn, 1953
Audrey Hepburn, 1953
Fue en 1953 que Audrey Hepburn se encontraba en Italia filmando su primer largometraje, “Roman Holiday”, película que le dio el Óscar. Sorci documentó su estancia con Gregory Peck. Ese mismo año, un cuerpo fue encontrado en una playa cercana a la ciudad. Se trataba de la joven Wilma Montesi. Historias de “corrupción e inmoralidad” emergieron, y con ello, oficiales de Estado, policías, y personas con dinero se vieron involucrados en el caos. Este escándalo fue extensamente documentado por periodistas, entre ellos Sorci.
La fascinación de Sorci no era con el valor artístico de la fotografía, sino con los aspectos estratégicos del trabajo. Él disfrutaba de la planeación y ejecución de sus proyectos en los que salía a acosar y retratar a sus blancos. “Lo que me interesaba era conseguir una buena nota periodística, conseguirlo solo y sin importar el tiempo que me tomara”, decía Sorci. “Yo consideraba mi trabajo el tomar fotos donde no teníamos permitido… lo que hicimos, sin saberlo en su momento, fue crear una nueva era en el fotoperiodismo”.
Princesa Grace de Mónaco, Roma, 1957
Sophia Loren, Nápoles, 1967
