
Otro más, a quien quiera…
Recibe mi alma,
deja que habite en el fondo de tu existencia,
llena de sentido todo lo posible
y que lo posible sea posible de vaciar.
Cae al precipicio,
déjate recibir en mis brazos,
escucha el latido de mi música
que te quiere oír cantando,
la canción de tus sentimientos,
tus verdades
y tus misterios.
Dale respuesta a los enigmos,
dale solución a los misterios,
déjate descubrir en medio de los acertijos,
dale forma a la materia,
que se renueve y reconstruya.
Miremos el núcleo de las explosiones,
hagamos reventar las nubes y sus aguas,
suspiremos en medio de los pensamientos
y hagamos silenciar nuestras murallas.
Sigue la huella,
transformemos las distracciones,
narremos nuestras propias historias,
caminemos atardeceres,
ilusionemos fantasías,
hagamos realidad las imaginaciones,
desechemos poesías,
y hagámosla canciones.
Desnudemos las películas,
transitemos en proscenios,
construyamos barcos de papel,
quememos porquerías,
salgamos del encierro,
liberémonos de demonios,
superemos a los dioses,
igualemos las luces del retorno,
creamos más en la muerte que en la vida
y después en la vida más que en la muerte.
Pisemos hojas en otoño,
nademos en colores de arcoíris,
muéstrame tu mundo
para desnudar el mío,
que quisiera aguardarte a ti.
