No quiero preguntarte cómo estás, sé que tu respuesta no será sincera. Siempre has sido de esas personas que logra aparentar la mejor sonrisa, que puede ver lo positivo aún en la peor situación, pero que también es capaz de engañarse a sí misma con tal de no enfrentar la realidad. Por eso sé que me dirás que estás bien, más feliz que nunca y tan completa como siempre. Para tu desgracia te conozco tan bien como tú a mí, sabes que soy la única que no cree las mentiras con las que te traicionas todos los días y conoces el daño que tu decisión nos hizo a las dos.

Mi carta no es ningún reclamo y tampoco una confesión, lo único que quiero decirte es que llegó la hora de despedirnos. Siempre serás la hermana que la vida me dio oportunidad de elegir, pero por ahora me es imposible seguir a tu lado. Dentro de las promesas que nos hicimos recuerdo haberte dicho que siempre cuidaría de ti, que nunca te dejaría sola y que jamás permitiría que alguien te hiciera daño. Él, la persona con la que has decidido compartir tu vida, del que lograste escapar una vez y al que regresaste sin importarte nada, es quien no me dejará cumplir ninguna de esas promesas.

El día que me necesites y en el momento en que tú decidas, yo estaré para ti. Jamás pienses que el tiempo me hizo olvidarte o que en la distancia se fragmentó nuestra amistad. Yo seré tu amiga siempre, pero hoy necesito decirte adiós, pues nunca me quedaría a ver cómo alguien te destruye con tu aprobación. No puedo estar a tu lado mientras tu pareja se empeña en lastimarte y tú te niegas a recibir ayuda; no quiero ser otro testigo al ver cómo él absorbe toda tu alma.

No tengo absolutamente nada que decirle a él, no se merece ninguna de mis palabras, lágrimas o pensamientos. A ti quisiera decirte tantas cosas, pero creo que para todo existe un momento y por ello hoy no podrías entender lo mucho que estás perdiendo. De nada serviría que yo te dijera que él se ha convertido en tu herida más grande, una que nunca sanará mientras sigas a su lado. Esa lesión te limita, te incapacita y te hace desvanecer cada vez que intentas ser feliz. No entenderías si yo te dijera que tu relación te está consumiendo, que todo lo que odiabas es en lo que te estás convirtiendo y que todo lo que soñabas se aleja más de ti mientras sigas con él. Nada funcionaría porque mientras tú sigas sintiéndote merecedora de ese trato inhumano, el cual te aferras a creer que es amor, mis palabras sólo te parecerán cenizas en el viento.
No tendría que explicarte quién eres y menos recordarte por qué eres mi mejor amiga, sé que algún día lo tuviste muy claro, pero si ya no es así lee esto las veces que sea necesario. Una mujer de sentimientos hermosos, siempre burbujeante y de mente chispeante, así te recuerdo antes de él. Eras las que iluminaba cualquier lugar, la que sonreía sin ningún motivo y la que me inspiraba a ser y hacer lo que yo eligiera. No tenías miedo de nada ni nadie y siempre sabías como hacerme olvidar un mal momento. Eras tan brillante como para reírte de la mala suerte, podías controlar tus propios sueños y confiabas en que mañana tendrías otra oportunidad. Así era mi mejor amiga, una mujer de la que cualquiera se podía enamorar. No sé que sucedió y tampoco entiendo por qué, pero desde que estás con él dejaste de vibrar, de creer, de sonreír, de intentar y de ser.

Me despido de ti porque me obligas a hacerlo. Hoy decido separar nuestros caminos para esperar a que la vida los vuelva a juntar. Te prometo tener mis brazos abiertos para cuando necesites regresar a mí y a ti misma. Tómate el tiempo que necesites para convencerte de quién eres y cuánto mereces. Piérdete en sus abusos y encuéntrate otra vez cuando no puedas más, yo estaré aquí para curar todas tus heridas y para volver a sacarte sonrisas. Elige cómo pasar tus días y cuando despiertes con ganas de recuperarte, háblame para ayudarte a rearmar todas las piezas. No te preocupes por el tiempo perdido, mientras haya cielo siempre podremos volar juntas. Sólo te pido una cosa, asegúrate de volver antes de que sea muy tarde, mucho antes de que sus abusos te hagan un daño irreparable.

