
Mi palabra en tus oídos
Tus ojos en los míos
Los míos en su mano
Que no te suelta, te encarcela.
Ignoro su presencia
Actúo natural, con decencia.
Desde lejos te cortejo
De su mano tu atención alejo.
Me tiento a ver su garra en tu abdomen
Te lo desgarra, tan ágil y escurridiza
Me ganan las ansias, me comen
Pero al verte en mi cara se dibuja una sonrisa.
Te noto inteligente y madura,
no lo digo por añadidura.
No sé qué le ves a ese granuja
Que en definitiva no está a mi estatura.
Y así tuvo tu cuerpo y yo tu alma
Pero no te quiero compartida
Esperemos sin desespero, con calma
Que te des cuenta de la mejor partida.
