Ella iba sola, así como la dejaste
y cargaba mil demonios, todos en su espalda
hasta que te apareces y éstos se esfumaron
para que tome su lugar tu pasado fantasma.
Ella al verte te creyó delirio,
ella al verte te sintió pasado,
ella te vio y se congeló al instante
como el primer beso que existió entre ambos.
Así como rápido es el olvido,
así de fugaz se volvió el encuentro
y al cruzar sus miradas en corto plazo
solo ustedes saben si se avivó el recuerdo.
Prefirió cargar sus propios demonios
siguiendo su camino derecho,
y en lugar de voltear una vez más a verte
solamente le quedo acelerar el paso
para irse sola, así como la dejamos.
Vio que olvidaba el recuerdo de tus ojos,
mientras tus ojos recordaban el olvido;
si ella te reconoció a metros de distancia,
si ella te reconoció en segundos escasos,
dime…
¿La reconociste tú también?

