Berta García Faet nació en Valencia, España, en 1988. Es licenciada en Ciencias Políticas y Humanidades y también estudió Economía, aunque no culminó. Es autora de, entre otros, los poemarios La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015), Night club para alumnas aplicadas (Vitruvio, 2009) y Fresa y herida (Diputación de León, 2011). Actualmente estudia un doctorado en Hispanic Studies, en Brown University. También investiga asuntos misteriosos de poesía española y latinoamericana.

El lápiz se rompe por dentro como yo
El lápiz se rompe por dentro
como yo
Las rodajas del lápiz,
polillas de enebro posadas para siempre
en la tersa piel del inodoro sucio,
mueren, como todos,
metafóricamente:
ahogados en el agua
y en la orina
(desamor,
o sacapuntas, o redil, o meteorología),
lo único que hacen es existir
despacio
Luego coges el lápiz
(tan afilado y erecto, para cazar
cascadas)
y lo guardas, temblando, en la maleta pluvial
de la ruptura
Todo es profundo

Más tarde, piensas en el lápiz como en una mujer:
el lápiz se esfuerza por ser fácil, ser camino
de rosas,
pero hay que saber cómo cogerlo, cómo atrapar
sus zanjas
pero hay que saber qué no escribir
mientras conduces:
POEMA GRIS PARA UNA SEPULTURA
POEMA-ASPERSOR PARA UNA DESPEDIDA
POEMA TIBIO PARA UN AULLIDO TIBIO
Pero para un momento, es peligroso sentir
rosas y alondras y caminos
de rosas
mientras conduces;
es peligroso sentir
(inmaculado arcén, rodilla, panorama: apunta
el casi-verso: es peligroso
sentir):
HISTORIA DEL DESEO DE SABER COSAS QUE DUELEN
HISTORIA DEL DESEO EN GENERAL
HISTORIA EN GENERAL
y un lápiz cualquiera subraya sobre una nalga beige
entes etéreos
(entes etéreos, lo contrario de un lápiz)
(lo recuerdo: confesiones; confundes al yo lírico
con el pobre taxista)
(mezclas ideas; bosteza
aquel taxista
pobre)
Y a estas alturas el lápiz, el paupérrimo lápiz,
por dentro es lineal como la carretera
del accidente, algún día
tendremos coche y llegaremos
a casa
Lo recuerdo: tendremos una casa
donde el mundo será diferente visto a través del orgasmo:
ahora un lápiz precisamente un lápiz
pincha tu hígado y el mundo se esponja, como un cereal
norte-americano
de ganas, de optimismo, de vitamina
C
Cabecita para atrás, sujeta
el cuello
El orgasmo
es un pinchazo de lápiz
Risas

Tentáculos
de mí es lo que el lápiz suda
en todas las cartas que no envío porque antes
antes, lo siento, debo coser
desnudos
y girar
y perpetrar
la maniobra de la luna
De viaje al aeropuerto
zarandeo el lápiz
Escribo en mi libreta
este deslumbramiento
La madera no se cose no se cose el recuerdo
no se cose no se cose no se cose la muerte
Tendréis que morir por mucho que os ame
El lápiz se rompe por dentro
como yo.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Luca Filippini.
***
Inspírate leyendo estos poemas de amor. Y si ya te decidiste a escribirle a la persona que amas, aquí te damos algunas sugerencias para hacer cartas de amor muy originales.
