Para muchos
lo más difícil de ser extranjero
es tener que explicar
es tener que responder
a la eterna,
la inacabable pregunta,
¿de dónde eres?
¿de dónde sos?
Where are you from?
D’où viens tu?
De onde é?
Da dove vieni?
Woher kommst du?
Pero más difícil
es ser extranjero
en tu país.

Ser negro es nacer extranjero
ser negro es ser ajeno
a la tierra que te vio nacer
ser negro es ser,
constantemente expulsado
con el discurso
con los gestos
con la mirada.
Desde que la memoria me asiste
recuerdo
la incesante pregunta:
¿de dónde eres?
Mi extrañeza ante la interrogante
pero, sobre todo,
la sorpresa
la incredulidad
la burla
la sospecha ante mi respuesta:
de aquí.

La insistencia de mi interlocutor
la repetición de la pregunta
esta vez
esperando ser respondida
con lo que este desea escuchar:
la afirmación de que no
no soy,
no puedo,
no debo,
ser de aquí.
Mi respuesta nuevamente:
de aquí
sólo causa decepción
en quien me interpela.
No es suficiente
mi respuesta no le basta
no le satisface.

Ahora,
el pertinaz cuestionador
quiere saber de mi familia
de dónde son
cuántos son
cómo son
para encontrarle sentido
a lo que para él
es un absurdo,
un despropósito.
que yo
al igual que él
nací aquí,
que mi piel negra
al igual
que la suya blanca
es también de este país.

El racismo
nos vuelve extranjeros
en nuestro país:
yo soy extranjera
desde que nací.
**
Si te gustó este poema deberías leer al escritor que exhibió la homofobia y el racismo que sufrió a través de la literatura y los poemas para reconocer tu identidad y combatir el sexismo
**
Las imágenes que acompañan el texto pertenecen a Tim Okamura
