El vagabundo lo es,
cuando hace de su necesidad virtud y consigue alimento,
cuando duerme bajo un puente,
y sobrevive de sus recuerdos.
La chica con sobrepeso lo es,
cuando tú no sabes su historia de vida,
pero ella es la mejor en su oficina,
y en sus metas no está ser de revista.

El chico friki lo es,
cuando asiste a convenciones con su outfit de superhéroe,
cuando te saca de un apuro informático,
y en su multiverso dibuja sus sueños.
Los chicos que van de negro lo son,
cuando defienden su ideología,
cuando te platican de leyendas o historias,
y te enseñan la hermosura de la oscuridad.
Las chicas drag lo son,
cuando son fantásticas sobre un escenario,
cuando desmaquillan su rostro y sonríen
y van por la vida dando lecciones de inclusión.
Las chicas corona de flor lo son,
cuando danzan sin tapujos,
como hippies en festivales,
y van frescas a su ritmo.
Los obreros lo son,
cuando a pesar de las horas de trabajo,
guardan ese beso y ese tiempo para los suyos,
y van de semana en semana sosteniendo un país.
La servidumbre lo es,
cuando su discreción es de santos y santas,
guardan secretos de familia que ni suyos son
y son incapaces de hablarte mal.

Todos lo somos,
cuando sobrevivimos al metro y al tráfico,
cuando no nos rendimos,
pero sobre todo cuando nos apoyamos.
Tú lo eres,
y no dejes que nadie te diga lo contrario.
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