El joven poeta Kael Palacios enciende la antorcha de sus palabras e ilumina un extraño espacio donde se fijan las sombras móviles de sus obsesiones, como un reflejo del mundo erótico y amoroso que construye, por medio de imágenes como la soledad, el olvido y los más incandescentes recuerdos. Disfruta a continuación de uno de sus más recientes escritos.

Cuando mueran los elefantes
Cuando mueran todos los elefantes
y la ciudad se esconda tras un manantial de neón
piensa en la gramática de mis manos
en su correcta pronunciación del silencio
canción de cuna, canción de fuego en tu oído
aturdes todos los esquemas en tu exhalación
minando el aire de cristales
en pos de la locura
y el desasosiego.

En tu ventanal esquivan flores
corridas como el párpado y la carnada
volviendo en sí detrás de los lustros y sin anatemas
procura en ti mis labios
conjurando una muerte de colores
todos blancos, todos ciegos
todos y cada uno de tus terrenos plasmados en tinta
volcando recuerdos como lava
en la inmensa estepa del no me acuerdo.

Hallaste en mí el hastío pero no el olvido
entonces recuerda
ten presente este amuleto de palabras
une los puntos y tuerce las comas
la gramática de tu compañía es un camino
el de la vida
y sus callejones.
*
Las imágenes pertenecen a Jesse Herzog.
***
Si crees que todo lo que te rodea se desmorona, entonces estos poemas son ideales para cuando te sientas sola, decepcionada y herida.
