
Nunca había visto arrugas en mi padre,
él todavía no es viejo,
apenas pasa el medio siglo de vida,
pero es suficiente para que la piel
empiece a quedarle grande.
No significa que por dentro sea pequeño,
pasa que la piel crece,
cada doblez que aparece
significa un paso que dio al norte de mi país
en busca de la esperanza,
siguiendo una estrella que tenía nuestras caras.
Estoy seguro que hay más lineas en su piel
que huellas de sus plantas en la tierra,
y aunque su piel arrastre hasta el suelo
caminará kilómetros hasta tocar mi rostro.
