“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.
Proverbio Hindú
Siempre he sido de esas mujeres que sienten mucho, de las que lloran con sentimiento y viven cada emoción como si fuera su último suspiro. Me gusta disfrutar la posibilidad de ser más humana cuando me encuentro sensible, de reencontrarme y reinventarme. Sentir es como encontrarle una nueva perspectiva a la vida, como si mirar el mundo desde la ventana de los sentimientos, te mostrara los pequeños detalles que has estado ignorando.
Pero cuando te encuentras frente a un corazón roto, las salidas automáticamente desaparecen y lo único que queda eres tú, el hoyo en el estómago y la falta de aire. Cuando he tenido que luchar contra el mal de amores, la antigua receta llena de amigos que escuchan la tragedia sin parar, chocolate y un buen vino, no fue suficiente, pero encontré un remedio que, dependiendo de mi humor, colocó todo el dolor en perspectiva y reafirmó mi sentir: la literatura.
Es por esto que aquí te dejo cuatro libros que con la magia de las palabras te ayudarán no sólo a superar el dolor sino a aprender de él a través de otras historias de amor:
Mal de amores de Ángeles Mastretta
“De todos los riesgos que ha corrido por usted, el único que no hubiera corrido nunca es el de no haberlo corrido”.

Cuando el amor se va, a veces se lleva consigo lo que solíamos ser, dejándonos en la difícil misión de reencontrarnos. Si te encuentras en busca de la mujer que eres, la historia de Emilia Sauri y Daniel Cuenca, protagonistas de un amor que nace en la inocencia de su infancia y se desarrolla durante la época del Porfiriato, es perfecta para ti. El argumento principal es la búsqueda de Emilia por encontrarse a sí misma entre el amor y la guerra, un momento en el que el motor que la impulsa es reconocerse como una mujer versátil. Una mujer que ama, que odia que es libre y recatada, que ama la medicina y a su familia pero, sobre todo, que no es parte del molde de una sociedad.
El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez
“Poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables, sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba más en ella. Así que decidió mandarle una esquela simple escrita por ambos lados con su letra de escribano”.
Los errores, las malas decisiones y la duda son algunas de las situaciones que permiten que el amor muera, dejándonos arrepentidos de haberlo dejado ir. El amor en los tiempos del cólera es la historia de un amor envuelto en la muerte, la vejez y el cólera. La historia de Florentino y Fermina logró comprender que su destino era acompañarse sin importar que la muerte estuviera al acecho.
Al sur de la frontera, al oeste del sol, de Haruki Murakami

“Al mirar aquella fotografía me daba cuenta de cuánto tiempo había perdido. Un tiempo precioso que jamás volvería. Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar. Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar”.
El corazón roto evoluciona hasta llegar al punto en el que sientes que tu vida ha vuelto a la normalidad, pero es una realidad que los fantasmas del pasado continúan acechándote. Hajime, un hombre de familia, es el protagonista de esta historia. Un relato en que gracias a sus recuerdos viaja a través del tiempo para recordar el momento en el que perdió a Shimamoto, una amor que dejó una huella que ni el tiempo pudo borrar y sólo éste se encargó de traerla de nuevo a su vida. Una historia para reflexionar sobre dejar ir el pasado o vivir en él.
La tía Julia y el escribidor, de Mario Vargas Llosa
“Lo terrible de ser divorciada no es que todos los hombres se crean en la obligación de proponerte cosas, sino que piensan que ya no hay necesidad del romanticismo”.
Existen amores a los que el mundo trata de separar, como si no estuvieran hechos para estar juntos pero algo en nuestro interior nos pide seguir luchando. El amor de Mario, un joven periodista en proceso, y Julia, una mujer divorciada, se convierte en el perfecto ejemplo de la belleza del amor de juventud y el poder de luchar contra todo por lo que uno más ama, ya sea una persona o un sueño.
