La escritora que plasmó la relación entre dos mujeres a pesar de la distancia y el tiempo

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La escritora que plasmó la relación entre dos mujeres a pesar de la distancia y el tiempo
La escritora que plasmó la relación entre dos mujeres a pesar de la distancia y el tiempo

Todo libro es un mapa mental de la personalidad de un creador. Un ser obsesionado, tal vez. O quizá un individuo con un profundo sentido de la imaginación como mecanismo de expresión o performance literario, por llamarlo de alguna forma. Lo más importante de un libro es su voz, que es la voz del escritor. “Sentía que no sólo en mi libro, sino en las novelas en general, había algo que me inquietaba, un corazón desnudo y palpitante”, dice la protagonista de Las deudas del cuerpo (Lumen, 2014). El corazón que presenta Elena Ferrante narra la historia de Elena Greco, una escritora en la Italia de finales de los años 60, cuando en varios países del mundo había levantamientos estudiantiles y obreros.

Este movimiento, y más tarde el feminista, junto con los cambios sociales y culturales que se estaban suscitando después de la Segunda Guerra Mundial y con hemisferios geopolíticos con ideologías en pugna, son el trasfondo de la vida de Elena, quien mientras celebra la fama que goza su primera novela, ayuda a su amiga de la infancia: Lila, quien vive en las terribles condiciones que enfrentaban los obreros en ese entonces, y se casa con un profesor universitario a pesar de seguir enamorada del hombre que la marcó en la juventud. Tiene dos hijas, procura serle fiel a su marido sin morir de aburrimiento y soledad, así que trata de escribir una vez más.

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Elena Ferrante es el pseudónimo de la escritora de este libro. Al igual que el colectivo de escritores anónimos italianos Wu Ming —posteriormente llamados Luthier Blissett—, su identidad adquiere tintes de misterio. Hay quienes incluso han afirmando que es un hombre, pero la manera en que narra la perspectiva femenina hace que eso parezca improbable. Sin embargo, a mediados del año pasado una nota del diario digital The Huffington Post informó que se confirmaba la autoría de la traductora italiana Anita Raja de las obras de la escritora más misteriosa de Italia y aparentemente del mundo.

Las deudas del cuerpo, tercera entrega de la tetralogía Dos amigas —también llamada “tetralogía de Nápoles”, una saga sobre la amistad entre dos mujeres, que abarca desde sus días de posguerra hasta la actualidad— aborda con una mirada profunda e íntimamente femenina y desde diversos ángulos momentos cruciales de sus vidas: ser una universitaria que debe “masculinizar la cabeza para ser bien recibida en un mundo de hombres”, la vida matrimonial, el sexo. En sus líneas se resumen sentimientos de confrontación con la identidad de la mujer. O, mejor dicho, de lo que es “ser mujer”: Todo futuro envilecido por la repetición hasta la muerte de ritos domésticos en la cocina y el lecho conyugal”.

El detalle con el que cuenta todo esto da a entender que sabe de primera mano, de forma visceral, lo que significó ser mujer en el contexto patriarcal de las décadas de los 60 y 70, que era aún más vil que el de ahora. El relato está contado con tal sensibilidad que debe haber sido escrito por alguien que lo ha vivido o alguien increíblemente empático y perceptivo.

Anita raja - la escritora que plasmó la relación entre dos mujeres a pesar de la distancia y el tiempo
Anita Raja, autora real detrás de la obra de Elena Ferrante

En Italia la frase non fare il napoletano es una manera de decir: “No hagas cosas malas”, no vayas a robar o a hacer algo indecente o indebido. Las personas de Nápoles tienen fama de ser groseras y maleducadas. Elena Greco busca escapar de su origen napolitano y obrero al educarse en la universidad y casarse con un profesor de familia acomodada. Pero las historias y las personas del barrio la persiguen toda su vida. El pasado es un fundamento de la vida y del presente.

En este volumen de la saga, no obstante, la relación entre Elena y Lila se vuelve lejana, aunque su animosidad y densidad simbólica para el universo sentimental y emocional de las protagonistas siempre ésta presente, siempre vital. Su vínculo es el de dos personas que se marcan y se influyen sin importar la distancia o el tiempo. Su naturaleza trasciende esas barreras. En ese sentido, se trata de una relación que recuerda a la de Demian y Sinclair en el libro de Herman Hesse.

No es una historia de acción, pues no abundan los hechos impresionantes. Sin embargo, la manera en que está narrado es ágil. Ferrante construye al personaje principal de forma que el lector puede profundizar —a un nivel de conexión emocional— en cada una de las etapas que vive: como escritora reconocida, como esposa, como madre que siente que su juventud se escapa y como mujer que intenta recuperar su independencia. Los puntos álgidos dentro de la narración de la cotidianidad o de los momentos de emociones intensas, están en sus recursos literarios. Abundan las frases geniales y el estilo de la redacción es dinámico, pues su sintaxis y fluidez aborda los hechos y los diálogos indistintamente.

Las deudas del cuerpo es un libro honesto, que trata abiertamente los temas emocionales y sexuales, lo que logra que el lector se involucre más con la protagonista. Estas situaciones son una manera de tratar de manera crítica tópicos neurálgicos en la palestra de la civilización, como la lucha de clases y la posición de las mujeres en la sociedad.

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Un escritor anhela una gran historia, una que valga la pena contar. José Emilio Pacheco escribió sobre la más grande de todas en Morirás lejos. Una novela perdida sobre el Holocausto, una alucinación sórdida y oscura escondida tras una obra enternecedora.

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