Hay libros que nos hacen soñar, algunos otros nos despiertan y se convierten, más que en simples letras, en verdaderos compañeros de vida que esconden entre sus hojas los mejores consejos e historias. Son los libros que amamos los verdaderos motores de nuestra existencia, nuestra primer referencia a las situaciones de la vida y, porqué no decirlo: un lazo a nuestro mejores amigos.
Nos gusta pensar que toda persona, al terminar de leer un clásico, se queda con una lección que compartirá en alguna cena con sus amigos. En Novelistik nos pusimos a pensar en algunas enseñanzas que nos han dejado los clásicos leídos a lo largo de nuestras vidas y sacamos 10 lecciones de estos emblemáticos libros.
1. “Moby Dick”
Herman Melville

Moby Dick fue publicada en 1851. Trata del barco ballenero Pequod que, liderado por el capitán Ahab, mantiene la trama de la novela en una obsesiva persecución de Moby Dick, el implacable leviatán marino (un cachalote). La historia –llena de símbolos– aborda a detalle cómo fue la vida de los marineros y, consecuentemente, la caza de ballenas durante el siglo XIX. El autor describe también las pasiones que envilecen el alma de los hombres: la venganza, la obsesión, la autodestrucción, el racismo, la tiranía, la religión, etc. Herman Melville murió pobre y enterrado por la crítica, sin embargo, actualmente es considerado uno de los mejores escritores de Estados Unidos.
2. “Orgullo y Prejuicio”
Jane Austen

“Es una verdad universalmente conocida, que un hombre soltero de gran fortuna tiene que desear una esposa”, frase con la que da inicio la novela y una de las más famosas de la literatura inglesa. Además de la minilección, creemos que más te valía no nacer mujer en el siglo XIX porque, de ser así, tendrías que lidiar con tu madre queriendo encontrarte un buen marido/partido a toda costa. Ah, y con tus siete hermanas en la misma situación que tú. Jane Austen tiene maestría en tejer códigos de ética y costumbres de la época, por tal motivo hace un retrato perfecto del club de abolengo inglés del siglo XIX.
3.”La metamorfosis”
Franz Kafka

¿Has imaginado que despiertas convertido en un insecto? Esta es la historia de Gregorio Samsa, un hombre que se fue a la cama siendo un ser humano y despertó siendo un insecto. Kafka mezcla de una manera tan perfecta la fantasía con la realidad, que el lector cae en el juego del escritor: creer posible lo que, en el plano conocido de la realidad, no lo sería. Al final, lo que nos separa de los sueños es una línea delgada, casi imperceptible.
4. “Romeo y Julieta”
Shakespeare

No te enojes, Shakespeare –ni sus seguidores–, pero nos informan que esta es la versión clásica de la película mexicana “Amarte duele”. Dos jóvenes enamorados luchan por estar juntos a pesar de la oposición de sus familias y círculos sociales.
5. “El Príncipe”
Nicolás Maquiavelo

Tus sospechas siempre fueron ciertas, el adjetivo “maquiavélico” se debe al autor de esta obra considerada como la Biblia de la preservación del poder. Nicolás Maquiavelo escribió este libro de teoría política mientras estuvo encarcelado, bajo el delito de conspiración en contra de los Médici (1513). Más tarde y en el año de su publicación (1531), Maquiavelo, como respuesta, dedica el libro a Lorenzo II de Médici.
6. “Frankenstein”
Mary Shelley

Con esta obra nace el género de ciencia ficción. Queremos mencionar, sin embargo, que Frankenstein es el nombre del estudiante de Medicina que crea al “monstruo”. La obra explora la perversión de la moral científica, la relación entre hombre-Dios, el poder en términos de la creación y destrucción de la vida y el ego.
7. “Alicia en el país de las maravillas”
Lewis Carroll

Alicia está aburrida y Lewis Carroll lo sabe. La adolescente se escapa de las costumbres de su época para seguir a un conejo blanco hasta el fondo de su propio inconsciente, perdón, de la madriguera. Los personajes y los objetos son símbolos y analogías del marco histórico del autor, la época victoriana. Son enfrentamientos con lo establecido.
8. “El retrato de Dorian Gray”
Oscar Wilde

No me diga usted que no había notado que esta es la novela gay por excelencia. Basil es un gran pintor que se obsesiona con la belleza de Dorian y, deseando que así quede para siempre, le hace un retrato. Lord Henry, gurú del hedonismo, contagia a Dorian Gray su visión del mundo. La magia de la novela es transversal, sin embargo, gran parte de ella radica en que toda la vileza que Dorian va acumulando –y ejecutando– se refleja en su retrato y no en él que, además, no envejece. ¿Qué precio pagarías por tu eterna juventud?
9. “Grandes esperanzas”
Charles Dickens

Es posible que hayas visto la película y esa sea tu referencia. Si es así, qué bonito: la película es espléndida. Si no la has visto, te la recomendamos. Ya que si eres de los que no mezcla cinematografía con literatura, te damos un avance: Dickens retrata su marco histórico de una manera aproximada a lo que se vivía en la época, (Revolución industrial) pero es una novela esencialmente romántica, en la cual el protagonista tiene la única intención de ser feliz con su musa.
10. “Madame Bovary”
Gustave Flaubert

Esta obra está ubicada en el género del romanticismo tardío y critica a la burguesía del siglo XIX. Esta novela de la literatura realista muestra, entre otras cosas, cómo una mujer es presumida como un trofeo ante los demás, ¿de qué siglo estamos hablando?
Te recomendamos leer estas novelas que, sin duda, te dejarán enseñanzas en muchos aspectos de tu vida; la literatura tiene esa magia, te transporta y te transforma.
Puedes disfrutar la lectura de cualquiera de estas recomendaciones acompañado de una buena taza de Té. Te compartimos Recetas de esta bebida que puedes preparar en tu casa y son deliciosas.
