Los escritores invisibles
Decenas de autores talentosos, con visiones profundas, inspirados por los grandes escritores del pasado, miran con desdén, burla o envidia las enormes filas y los gritos de los jóvenes que se abalanzan sobre su Youtuber favorito para que les firmen un libro que –posiblemente– nunca leerán y que dentro de unos años desecharán por completo. La periodista Lorena Maldonado los llamó “Los escritores invisibles”, señalando la enorme diferencia entre aquellos que trabajan durante años para publicar un libro y las privilegiadas estrellas de Internet que sólo buscan una forma más para crearse publicidad y ganar dinero.

Rubius, Yuya, Werevertumorro, Vegetta777, WillyRex, Sebastián Villalobos y HolaSoyGermán son las nuevas estrellas que cumplen el sueño que aquellos que estudiaron una carrera especializada en la literatura –y que pasaron gran parte de su vida leyendo complejos trabajos para nutrirse como creadores– nunca podrán cumplir. Asimismo, personajes de la televisión como Peppa Pig hacen su aparición entre los libros más vendidos para los niños, opacando centenares de títulos clásicos que poseen mayor valor literario y que le ofrecen perspectivas más amplias a los pequeños, como “Alicia en el País de las Maravillas”, los famosos trabajos del Dr. Seuss, y las perturbadoras, pero amigables obras de Roald Dahl.
¿Qué están leyendo los jóvenes?

En pocas palabras: literatura barata. Autoayuda para los millennials. Libros sobre ligar, mejorarse como preadolescentes y cómo ser un verdadero troll. No son historias, no ofrecen un profundo aprendizaje; no retan a los lectores, los complacen dándoles exactamente lo que quieren: una continuación de lo que están viendo en sus computadoras. Éstos, por su parte, creen genuinamente que aquello que poseen en sus manos tiene un valor y –en su mayoría– que de verdad están escritos por sus estrellas de Internet. Aunque ése es el caso de algunos (como Vegetta777, quien tiene una visión clara del universo de sus historias para niños) la mayoría usan a un ghost writer (escritor fantasma), un autor con un serio bagaje literario para que escriba la obra. Es una técnica común utilizada por estrellas de TV, cine, teatro, o de cualquier otra carrera ya que no poseen habilidades literarias por su cuenta, requieren de ayuda para mantener la ilusión.
¿Por qué libros?

Fingir escribir un libro es más sencillo que pretender ser un buen actor o un excelente músico. YouTube es una plataforma única y, aunque algunas estrellas han tratado de encontrar éxito en otros espacios, han fracasado; sin embargo, la literatura probó ser el medio perfecto después de que Yordi Rosado se ganara al público adolescente con su serie de libros de “Quióbole con…”
El patiño de Adal Ramones (o sus asociados) recordó el impacto de la literatura ligera en un público mainstream (siguiendo el ejemplo de los libros de autoayuda de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Richard Bach y Jorge Bucay) y lo implementó a un público juvenil, el cual podría controlar de forma casi exclusiva.
«Lo importante es que los niños lean», puede ser una justificación para darle permiso a los Youtubers de ingresar al mundo de la literatura junto con individuos de verdadero talento. No obstante, este tipo de libros no sirve realmente de nada más que para entretener. Los títulos que leemos de adolescentes suelen definir nuestra personalidad y ayudarnos a tener una perspectiva más clara del mundo que nos rodea, por ese motivo en Estados Unidos, Inglaterra y en otras naciones, los planes de estudio de niños y jóvenes incluyen lecturas profundas y relevantes. “Catcher in the Rye”, las obras de Shakespeare y Ernest Hemingway son obras imprescindibles para ese proceso, si los jóvenes lo gastan leyendo productos superficiales y banales, será el tipo de libros que continuarán consumiendo en el futuro.
Influencers

Quizá el problema más complicado de esta crisis de la literatura es el hecho de que esos jóvenes sean llamados influencers para la nueva generación. Son los responsables de estupidizar y reducir a un elemento mínimo el arte de la literatura. Crean pequeños cultos de jóvenes que los adoran y que no recibirán otro tipo de información que no sea algo vinculado con sus estrellas favoritas. «No deberían ser tomados en serio», afirman, pero mientras los jóvenes sigan gritando sus nombres, haciendo filas por una firma, es imposible no mirar el daño que causan y la burla que significan para el mundo de la literatura.

Afortunadamente, en los últimos meses, las tendencias han dado un giro. Los contenidos banales de Yuya han sido reemplazados por videos informativos, producidos de manera excepcional de Luisito Comunica, un youtuber que se esfuerza por mostrar distintos lados de la vida millennial e invita a pensar a sus espectadores. Asimismo, Mexivergas, uno de los creadores más irónicos que señala lo absurdo de sus contemporáneos, es cada vez más respetado. Las listas de libros muestran títulos más dignos, así que esta fashion de creadores que gritan en videos de Internet desaparece a cada momento. Hoy pocos recuerdan a Werevertumorro, mañana será Yuya y eventualmente todos esos pseudoartistas creadores se irán… o al menos eso esperamos.
La fama de los libros de los youtubers y los personajes de TV es tan fugaz como su relevancia en Internet. En unos años nadie los recordará, sin embargo, el daño que le habrán hecho a quienes lo tomaron como literatura real será difícil de eliminar. Los jóvenes son impresionables y absorben todo lo que los apasiona. En vez de consumir arte de calidad, compran libros escritos por ghost writers dándole más dinero a sus estrellas, mientras permanecen en su ignorancia. Y bueno… ese será el futuro de México, Latinoamérica y España.
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Referencias
El Español
Gandhi
