¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? A veces decimos que se trata de la felicidad absoluta, la sensación de que todo en el mundo está en el lugar y el momento correcto, que no hay nada que pueda ensombrecernos la vida. Sin embargo, la mayoría de las veces hablamos de tristeza y abandono, del amor como un imposible, como un punto lejano que aunque podemos ver nunca logramos alcanzar. De este amor doloroso es del que escribe Margarita Michelena.
Margarita Michelena (1917-1998) fue una poeta, traductora, crítica literaria y periodista mexicana. Nacida en la ciudad de Pachuca, Michelena escribió seis libros de poesía y uno de ensayos. Su lírica se destaca por un tono sombrío y desolador. La soledad, el destierro y la angustia son temas recurrentes en sus poemas; cada verso oculta un debate espiritual que sólo se resuelve a través de la aceptación de lo cotidiano, de lo humano como una sucesión de tristezas irremediables.
A continuación, te presentamos uno de sus poemas en el cual, el amor parece existir sólo en el vacío de un abrazo no correspondido.

Cuando yo digo amor
Cuando yo digo amor
identifico
sólo una pobre imagen sostenida
por gestos falsos,
porque el amor me fue desconocido.
Cuando yo digo amor
sólo te invento
a ti, que nunca has sido.
Y cuando digo amor
abro los ojos
y sé que estoy en medio
de mis brazos vacíos.
Cuando yo digo amor
sólo me afirmo
una presencia impar
como mi almohada.
Cuando yo digo amor
olvido nombres
y redoblo vacíos y distancias.
Cuando yo digo amor
en una sala
llena de rostros fútiles
y pisadas oscuras en la alfombra.
Cuando yo digo amor
crece la noche
y mis manos encuentran
para su hambre doble y prolongada
mi pobre rostro solo
repetido por todos los rincones.
Cuando yo digo amor
todo se aleja
y me asaltan mi nombre y mis cabellos
y las hondas caricias no nacidas.
Cuando yo digo amor
soy como víctima.
La inválida en salud.
El granizo y la rosa paralelos.
La dualidad del árbol y el paseante.
La sed y el parco refrigerio.
Yo soy mi propio amor
y soy mi olvido.
Cuando yo digo amor
se me desploma
la ascensión de las venas.
Sobreviene, un otoño
de fugas y caídas
en que yo soy el centro
de un espacio vacío.
Cuando yo digo amor
estoy sin huellas.
De porvenir desnuda
e indigente de ecos y memoria.
Cuando yo digo amor
advierto inútil
la palma de mi mano —que es convexa—
e increíble
ese girar soltero
del pez en su pecera.

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La poesía mexicana de la época de Los Contemporáneos marcó un antes y un después no sólo en el género sino en la literatura nacional. Rodolfo Usigli y sus poemas de la muerte, y Rosario Castellanos con su valiente poesía del amor son grandes figuras entre los escritores mexicanos.
