
Me tocó lidiar conmigo, con mi soledad,
con mi cruda cada quincena,
con mis exigencias y amarguras,
con mi asqueroso aliento y suciedad.
Me tocó lidiar conmigo.
Sin tener sexo
Sin tener un cuerpo caliente.
Sin tener dinero para ese whisky bueno.
Pidiendo cigarros prestados a vagabundos.
En un tiempo estuve mejor,
me tocó lidiar contigo.
Pero ahora tú le bailas desnuda a él.
Lidié con tu parte de la cama fría.
Lidié con mis gritos y llantos.
Pero me tocó lidiar conmigo solo,
sin perros ni gatos,
sólo esta máquina y un puro usado.
