Günter Grass, escritor alemán y Premio Nobel de Literatura y Príncipe de Asturias de las Letras, murió a los 87 años en la ciudad de Lübeck. Grass, considerada la pluma más importante de la Alemania de la posguerra, alcanzó la fama con la publicación en 1959 de su novela “El tambor de hojalata”.

En dicho libro, a través de una narración con tintes macabros e infantiles, el escritor alemán realiza una crítica al gobierno nazi desde sus orígenes en una sociedad alemana fragmentada y hasta la caída del régimen tras el final de la guerra. A través de la vida de un niño que deja de crecer a los 3 años, Grass también explora la vida cotidiana de la sociedad alemana que se vio transformada radicalmente en menos de 3 décadas: periodo de tiempo abarcado en la novela. “El tambor de hojalata” fue adaptada al cine en 1978 por Volker Schlöndorff y le valió el Oscar por mejor película extranjera.
En 1999, Günter Grass ganó los dos premios literarios más prestigiosos del mundo: el Nobel de Literatura y el Príncipe de Asturias en reconocimiento por su traytectoria como escritor. Una trayectoria que comprende títulos más allá de su novela más conocida con libros como: “Paleando la cebolla” (2006), “A paso de cangrejo” (2002), “Mi Siglo” (1999), “El Rodaballo” (1977) y “El gato y el ratón” (1961).
Además de ser uno de los escritores más reconocidos de Alemania, Grass también desempeñó importantes papeles como autoridad política y moral en su país. Lo anterior, debido a sus constantes intervenciones en la política alemana, siendo un importante líder de opinión para las masas que entendían al escritor como un crítico de las acciones políticas de un Estado alemán que buscaba sobrevivir en la pesadumbre de la Guerra Fría. De hecho, Grass se mantuvo siempre distanciado del plan de reunificación alemán pues consideraba que “la espeluznante experiencia de Auschwitz, que no se puede comparar con nada, excluye la posibilidad de un solo Estado alemán” por lo que una Confederación de Estados alemanes habría sido la mejor alternativa para el deseo de reunificación.
En 2006 se convirtió en el centro del debate al confesar en su libro “Paleando la cebolla”, conformado por sus memorias, que sirvió en las Waffen SS, un grupo paramilitar nazi, durante la Segunda Guerra Mundial.
Asimismo, Grass fue un constante crítico de las acciones políticas del Estado de Israel al considerar que la postura de Occidente en torno al programa nuclear judío era muestra de la hipocresía de la comunidad internacional, además claro, de que la postura belicosa de Israel era una amenaza para la paz mundial. Dichos comentarios le valieron ser considerado persona non grata.
La noticia de la muerte del escritor fue confirmada por Matthias Wegner, vocero de la editorial Steidl.
Aquí puedes leer una entrevista inédita de Günter Grass con el diario español El País realizada el 21 de marzo.
Referencias de la información: El Universal, El País y Excélsior
