Algo pasa en un momento de la vida que cambia y trastoca cada aspecto del mundo. En este poema en prosa de Eliot, una declaración directa y sin aspavientos, se desata una serie de reflexiones en torno al tema.

Mi amada, me hiciste perder la razón
sembraste en mi ser la locura
en mis labios y manos el deseo que perdura
y que el miedo e inconsciente explotaron al unísono
de aquel alarido lastimero que me hizo volar,
extasiaste mi alma deseando lamer tu yugular
con mi febril lengua
con mi fría navaja.
Marcar tu cuello con mis colmillos
hacerte una pequeña incisión en la aorta,
mirar toda esa pasión líquida cubrir la cama,
salpicar las paredes y mi excitado cuerpo;
te juro que nadaría en el carmesí abismo
que emana de tus tibias entrañas
masticaría las mariposas de tu estomago
e intentaría copular con mi profana creación
que es tu cuerpo inerte, abierto ya a toda posibilidad
a mi rabia exacerbada.
Te juro que te buscare en el infierno,
para volverte amar, encarnizadamente.
***
Nada es igual después de cruzar el umbral de la inocencia, el dolor y el placer. Incluso puede llevarte a la locura.
***
Las fotografías que acompañan este poema pertenecen a Angie Couple.
