¿Será cierto que la vida se puede resumir a esos momentos que nos cortan el aliento, que nos llenan el corazón? A continuación, te compartimos Piel erizada, poema triste sobre la vida y la muerte y todo lo que pasa entre ambos puntos y nos llena de emociones.

PIEL ERIZADA
Piel erizada, resultado de eso sublime que nos toca el alma. Sentimos pasar el viento un poco sucio de llantos, almas desgarradas y ese humo de tabaco que conoce los secretos de los labios que lo inhalan. Observando, cual polaroid, cómo asesinamos eso que llamamos casa y aún no respetamos; asesinamos sin piedad, en actos impíos hacia la existencia misma, creyendo saber amar y aniquilando cada ser.
Oh, no somos capaces de no dañar eso que nos es esencial, que nos aparta las gríngolas, pero es nuestra cruel forma de amar. Piel erizada por eso que callamos y esa alma turbia, un poco gris y a veces ingenua, grita ensuciando el aire un poco más, no queriendo hablar, teme dañar. Decide, con el fuego de su alma, desvanecer el deseo carnal.
Piel erizada por eso espiritual que, como lo es respirar, para cada ser es primordial; toma el control si has sabido tener paz, de lo contrario este mundo efímero te atrapará, triturándote y a su vez volviéndote efímero, si has tenido un poco de suerte podrás saber respirar.
Piel erizada por esas melodías de dulces voces que hemos sabido escuchar, se eriza por eso que nos quita el aliento y nos hace preguntar: “¿tanta suerte tengo?”.
Piel erizada por momentos puntuales del Universo que hacen nuestro ser vibrar en sintonías que pocos apreciarán, como escuchar una sinfonía de Beethoven, Mozart o Vivaldi hablando de elegancia, clásicos y vivencias; vendrán a tu mente cosas que serán imposibles para tu alma callar, encendiendo poco a poco ese fuego desaforado que en el alma está, pisamos firme y nos damos cuenta que estamos yendo por ir, pero en un roce sutil aflora lo que hace tu piel erizarse, te quita el aliento y sin querer cambia tu mundo.
Piel erizada sólo al ver esa alma carmesí que te alimenta con su sola presencia, con su lindo baile con la muerte, y tú ahí luchando constantes batallas contigo mismo para poder tener paz, suprimiendo eso mundano que habita en ti, no queriendo pecar, pero todo aquello divino sabe que es primordial para poder arrepentirse de verdad.
Piel erizada por saber que moriremos y en ese último aliento sólo recordaremos nimios detalles que te hicieron detenerte y ver ese arte que nubló tu iris, poemas, música, tatuajes, arquitectura, la danza, y pare de contar; rostros que te encantaron; almas indelebles que te enamoraron, que te desquiciaron, destruyeron. Pero ¿qué es la vida sin amar? Te hicieron mejor, detuvieron por un momento tus pensamientos, tus sentimientos y te llevaron a vivir el instante. Sólo que algunos tenemos esa atípica forma de amar y percibir, o este mundo, un tanto vacío en que habitamos, así lo hace ver.
Piel erizada por el deseo desafortunado y un tanto complicado, pero maravillosamente arriesgado de vivir.

Te compartimos estos poemas de tristeza, dolor y decepción. También puedes leer este poema triste para cuando extrañas a un amor.
Tú también puedes compartir tus poemas con el mundo. Envía un texto de prueba a colaboradores@culturacolectiva.com y conviértete en colaborador de la sección de Letras.
