Literatura y fotografía, la combinación que apresa los momentos que queremos recordar

5 min de lectura
por enero 23, 2023
Literatura y fotografía
Literatura y fotografía

“[…] entre la realidad y las posibilidades hay
la misma relación que entre recibir una puñalada
y ver cómo pasan las nubes levemente por
encima de nuestras cabezas”.

  Marcel Proust

 

Si tuvieras la oportunidad de publicar un libro de tu autoría, ¿cómo te gustaría que fuera? Es decir, piensa en la casa editorial por la que te gustaría ser cobijado, el tiraje a publicar, las presentaciones y todos los devenires. Cómo desearías que se presentaran ante los ojos del mundo esas letras en las que trabajaste por determinado tiempo y te atreves a compartir. ¿Qué portada le pondrías? Es obvio que depende del contenido del libro, sobre qué va el texto, pero es una pregunta importante: ¿qué imagen iría en tu portada?

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Lector o no, imagina todos los libros que han desfilado por tus manos y trata de recordar un par de títulos, no por su contenido sino por la portada. ¿Lo conseguiste? De acuerdo, entonces notaste que lo visto en la cubierta no está tan alejado del contenido (en algunos casos). Yo recuerdo dos títulos por el simple hecho de que están realizados a través de una fotografía: sí, la portada es una fotografía. El primero, El desbarrancadero de Fernando Vallejo; el segundo, Cartas a Clara de Juan Rulfo. Dos libros cuyas primeras impresiones pueden compartir más de lo que parece.

Portada desbarrancadero - literatura y fotografía, la combinación que apresa los momentos que queremos recordar

En algún momento, el crítico Domínguez Michael comparó a los personajes principales de este libro con Cástor y Pólux, aquellos gemelos de la Antigüedad que, sin importar las diferencias, el amor que había entre ellos motivaba todas sus hazañas. Fernando y Darío Vallejo son los protagonistas de El desbarrancadero, publicada por Alfaguara en 2001, cuya portada cuenta con la fotografía de dichos hermanos durante su infancia, aquella a la que sobrevivieron y querían sobrepasar mil veces más: “¿O no, Darío? Tenemos que aguantar a ver si acabamos de remontar la cuesta de este siglo que tan difícil se está poniendo. Pasado el 2000 todo va a ser más fácil: tomaremos rumbo a la eternidad de bajada. Hay que creer en algo, aunque sea en la fuerza de la gravedad. Sin fe no se puede vivir”. (Vallejo, 2014); una recapitulación del amor desgarrador entre los dos hermanos, como ellos lo vivieron. No se trata de agotar el contenido de la obra que en sí es insostenible, sino cómo el libro llega a la cumbre con la portada.

La fotografía fue tomada por su tío Argemiro en aquellos años de afición a la cámara. Lo que él no sabía es lo siguiente: “[…] el fotógrafo permanece detrás de la cámara para crear un diminuto fragmento de otro mundo: el mundo de las imágenes procura sobrevivir a todos” (Sontag, 2006). La fotografía es una expresión que narra y sobrevive al igual que un libro. Una narración es la sublimación de una imagen que queda enmarcada en nuestra mente, como a la usanza de cualquier fotografía, pero en letras.

El libro de Vallejo quiere redondear la lectura con una fotografía que sobrevivió a todo.

Portada libro - literatura y fotografía, la combinación que apresa los momentos que queremos recordar

Agrega Sontag (1): “Las fotografías son un modo de apresar una realidad que se considera recalcitrante e inaccesible, de imponerle que se detenga. O bien amplían una realidad que se percibe reducida, vaciada, perecedera, remota”.
El desbarrancadero, apoyándose en la imagen del tío Argemiro, pretende ordenarle al tiempo que se detenga. Entonces, si una fotografía congela la realidad por un instante para quedar en los anales de las imágenes, una narración también apresa momentos únicos que quieren ser recordados, por eso la portada del libro no es para nada gratuita.

 

“[…] el resultado más imponente del empeño fotográfico es darnos la impresión de que podemos contener el mundo entero en la cabeza, como una antología de imágenes”.

 

Lo que Cartas a Clara comparte con El desbarrancadero es que ambos acceden a un recuerdo con una sola imagen. La narración se enuncia desde sus portadas, en la cual el recurso fotográfico cobra importancia.

Cartas a clara - literatura y fotografía, la combinación que apresa los momentos que queremos recordar

¿Has escrito alguna carta a tu pareja? Estoy seguro que por lo menos una vez en tu vida lo has hecho. ¿Tienes alguna imagen de él o ella en alguna parte? Seguro que sí. ¿Sabes por qué lo has hecho? Por cariño, sí, pero también para elevar el registro más particular de la imagen que tenemos del otro, no escribes ni tomas una fotografía sólo porque sí.

Juan Rulfo fue un paso más allá cuando de profesar su amor por Clara Aparicio se trató. La editorial RM, junto con el especialista en la obra de Juan Rulfo, Alberto Vital, nos compartieron un libro con la correspondencia que Rulfo dedicó a Clara durante siete años.

La cara del libro expone la fuerza del contenido por medio de una fotografía de Clara, tomada por el escritor en 1948, en Veracruz. Así como el tío Argemiro, Rulfo retrató(2) con su cámara y letras a la mujer amada, aquella que se convirtió en figura para imprimir en la existencia: “Salúdame a ella. Mírate en el espejo y di: te manda saludar y abrazar y besar mucho aquel pobre muchacho que te quiere tanto” (Rulfo, 2012).

El lugar privilegiado al que conduce la escritura y la fotografía es que siempre se puede recurrir a la imagen para apropiarse de ella. El punto álgido de ambos libros es el amor retratado bajo las dos herramientas de las cuales ambos escritores (y editores) echaron mano: literatura y fotografía(3).

Como dice Sontag: “El más lógico de los estetas del siglo XIX, Mallarmé, afirmó que en el mundo todo existe para culminar en un libro. Hoy todo existe para culminar en una fotografía”. Por eso, sí hay que juzgar a un libro por su portada.

Portadas de libros - literatura y fotografía, la combinación que apresa los momentos que queremos recordar

(1) Sobre la fotografía, de Susan Sontag, es un libro de cabecera para los aficionados, interesados y expertos en fotografía. ¿Por qué hay exposiciones de fotografías?, ¿cuál es el valor en ellas?, ¿cómo interviene su temporalidad?, ¿en verdad hay una historia de la fotografía más allá de la cámara como objeto que proporciona la imagen?, ¿qué virtudes tiene la fotografía actual?, ¿qué relaciones a otras artes exige? Esto y mucho más, por supuesto, se puede encontrar en sus páginas.

(2) Se dice que Rulfo contaba con alrededor de 6 mil negativos. Existen distintos títulos que muestran la inclinación que tenía el mexicano sobre lo que más le gustaba capturar, pero Cartas a Clara es, al parecer, una oda hecha por su vocación de fotógrafo y escritor, donde una necesita a la otra.

(3) Estos son sólo un par de títulos. Podría decirse más del tema o descubrir una escritura más teórica si se puntualiza en la relación literatura-fotografía. Recuerda más títulos y piensa en la imagen que ves y en la que lees, la acción que tiene en general y su pragmatismo.

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Todos tenemos hábitos que pueden beneficiar o perjudicar distintos aspectos de nuestra vida; cuando se trata de leer hay algunos que la mayoría tenemos y que entorpecen dicha actividad, te compartimos los Malos hábitos que tienes al leer y debes cambiar.

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