Cuando se decide amar a alguien no se hace desde la necesidad que se siente por el otro, sino con la firme intención de construir un presente y un futuro en el que ambos se entreguen en igual medida, pues el amor consiste en dejar de lado el egoísmo y querer todos los días como si fuera el último, así como lo describe Michelle Félix en el poema que te presentamos:
Quiero que te quede claro que no te necesito. No pienses que me haces falta para llenar vacíos emocionales o que decido pasar mi tiempo contigo por miedo a la soledad.
No creas que te quiero porque las situaciones me impulsaron a hacerlo, ni que me pierdo en tus ojos por mi debilidad y poca cordura.

Entre el romanticismo y la locura, mi amor por ti surgió de una decisión razonada. Analizando y afrontando las circunstancias que me llevaban a perderte, elegí quererte, no por mi tendencia al autosabotaje, sino por la fuerza de mis cicatrices y la energía de mis sentimientos.
Decidí enamorarme profundamente de ti por tu manía de comerte las uñas cuando estás nervioso, la pasión con la que hablas de la literatura y la fuerza con la que afrontas tus miedos. No sabes lo insoportable que es querer a alguien más que al resto, concebir a una persona más especial que todos los humanos y convertirla en la droga que provoca dopamina a la mínima acción.

Ahora que estás lejos y no te veo más, sigo enamorada del tiempo que pasamos juntos e irracionalmente sigo en la espera de volver a verte al despertar.
No te quiero esperando a que respondas con el mismo sentimiento, me basta con lo que yo siento. Amor mío, no soy débil ni frágil. Dentro de mis sentimientos se encuentra la fuerza que me lleva a soportar el dolor de perderte y aún así quererte.

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Para seguir leyendo poesía romántica, te recomendamos el siguiente poema “Te necesito, maldito, lo único que quiero es tenerte en medio de mí”.
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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Hannah.
