Hay experiencias que nos golpean tan fuerte como si una tormenta cayera sobre nuestro cuerpo, y una opción para sobrellevarlo es a través de la escritura:
Ya sé, me lo repetí,
esto que no cumplí,
y me golpea de vuelta,
lo restriega cruenta.
Las palabras truculentas,
en mente patrañas,
de lo que dije,
de lo que no hice.
Vistes de ropas pasadas,
de telas desgastadas
y con esa facción
de la insatisfacción.

Conozco tu pensar,
ese maldito mirar,
mi proyección
de mi visión.
En vez de ayudar,
mi alivio alcanzar.
me cuentas de lo que tanto repetí
aquello que no cumplí.

Ya sé, me repetí
lo que no cumplí.
Dije que no tenía que ocultarte
que no volvería a matarte
que serias el verdadero
no este agujero
de mentiras
de porquerías.
**
Si eres de los que se lanzan al fuego para cuando aman, entonces estos poemas son perfectos para ti.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Mauricio F. Corridan.
