Es hermoso saber que mi nombre sigue después del tuyo
que tus labios sólo son el puente para llegar a mi boca
por eso ahora existen los besos cada mañana que se completan en la noche
esos dulces besos que me duran hasta que me muero cada que te despides
sólo verte me hace sentir explosiones de supernovas en mi pecho
no encuentro la posibilidad de que en tu corazón exista otro nombre que el mío
que en mi memoria se me olvide la profundidad de tu mirada

los abrazos de tus dedos para los míos
siempre es de noche y los adioses me liberan de la incertidumbre de saber que eres mía
porque lo eres con cada pedacito de estrella que te conforma
no puedo imaginarme escuchar mi nombre de los labios de alguien más
mi nombre florece en el andar cósmico que es tu boca
quizá vivir es esto
ya sabes
amarte con locura
irme enamorando cada vez más de ti
ver que mis “te amo” te curan de abrazos tu soledad
saber que mi sombra nunca te deja sola
y tú puedes cerrar los ojos y confiar en mí para guiarte
tengo la vida entera para vivir tantas cosas cada noche
como ahora
todos los recuerdos de hace apenas
tu despedida
los enojos míos de hace poco
tu voz alentando mis “te amo” con sonrisas

y tus “te amo” componiéndome de toda la materia de la vida
tus labios todavía en mis labios
las ganas de no dormir cada que me muero de sueño para poder decirte que te amo más
toda la música que cantamos
lo que siempre estoy a punto de decirte y me convences de decirlo
me encanta la noche porque siempre apareces
completa
vienes del mar de un te amo establecido
te quedas en mi pecho
en mi garganta
en mis manos que no se cansan de escribirte
te quedas en cada razón para ser mejor
te quedas
siempre te quedas.
**
De momento, puedes proponerle a tu pareja ser el aire que respire con este poema.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Marcella Laine.
