
Y de repente pierdes el miedo
Y te vuelves a enamorar,
Las mariposas vuelen a volar
Y soñar no esta tan mal.
Y de repente descubres
Que tu corazón vuelve a latir
Y le das razones a tu cerebro
Para perder el control,
Dejas que las endorfinas posean tu cuerpo,
Olvidas el dolor y te dejas llevar.
Y es que así, de pronto,
Te encuentras otra vez en las nubes
Sonriendo a los extraños en las calles,
Flotando por la vías,
Cantado en la ducha siempre la misma canción de amor.
De pronto te sientes más vivo que nunca,
Y te das cuenta que tal vez
Convertirse en la razón de la sonrisa de alguien más,
No parece tan mala idea.
Así, de repente vuelves amar,
A soñar,
A sentir,
A volar,
Y te das cuenta que el amor es sólo cuestión de dejarse llevar.
