Hay quienes dicen que los límites no existen, que éstos son aquellos que tu decides; visión romántica que no aplica a todas las situaciones.
No en aquello que te lastima.
No en el sentimiento que se disfraza de amor, pero no lo es…

Después de tu abandono me encargué de pisar tu recuerdo hasta convertirlo en nada;
poco a poco te fui sacando de mi mente y de mi alma.
Aprendí a ser feliz,
a no creer en promesas,
a no entregarme ciegamente,
y a amarme antes de amar a alguien más.
Dejé de creer en falsas esperanzas, las palabras bonitas ya no tienen efecto.

Regresas queriendo reavivar la llama que apagué cuando te fuiste;
pretendes ocupar de nuevo el lugar que tenías a mi lado.
Estás aquí dando excusas y detalles,
pensando que con ello puedes llegar a ser la sombra de lo que eras a mi lado.
Tus palabras no tienen significado para mí,
tus detalles ya no conquistan mi interés,
ya no tienes relevancia en mi vida,
ya puedo vivir sin ti.

**
Los corazones rotos se curan con paracetamol y con la compañía de aquellos que te quieren y respetan; te compartimos una lista de películas para corazones rotos que podrás disfrutar con tus amigos.
**
Las fotografías que ilustran el texto pertenecen a Lin Yung Cheng; conoce más sobre su trabajo dando click aquí.
