Ninguno de los miles de romances creados por la literatura ha superado el amor del noble Romeo y su amada Julieta. Ninguna batalla familiar ha tenido una tragedia más grande que la muerte de los más jóvenes de las dinastías Montesco y Capuleto. Ninguna historia ha tenido la fuerza desgarradora de palabras como éstas: «Mi único amor nació de mi único odio, pronto le veo y tarde lo conozco».
La historia de los jóvenes amantes que se casan en secreto para no elevar la discordia entre sus familias, las más poderosas de todo Verona, continúa tocando los corazones de los lectores que se sumergen en la tragedia creada por William Shakespeare en 1597. Su influencia ha sido tal que otros artistas se han inspirado en este relato para crear canciones, poemas o pinturas que retraten un momento del amor de los jóvenes que prefirieron la muerte a la separación.
A continuación, ocho instantes pictóricos que nos harán recordar que el amor de estos jóvenes amantes, a quienes el mundo jamás supo comprender, es uno de los más sublimes que se hayan creado en la historia del arte.
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“The Death of Romeo and Juliet” (1884-87)
Gustav Klimt
«Sal, aléjate de aquí, pues yo no quiero partir. ¿Qué es esto? ¡Ah, el prematuro fin de Romeo! ¡Avaro! Tomárselo todo sin dejar ni una gota apara ayudarme a ir tras él. Quiero besar tus labios; ¡acaso exista aún en ellos algún resto de veneno!» El instante trágico en que los cuerpos sin vida de Romeo y Julieta son hallados por sus familias, es retratado con maestría por Gustav Klimt. La palidez mortuoria de Julieta roba la atención de la pintura así como el gesto de horror y consternación de Fray Lorenzo al fondo.
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“Romeo and Juliet” (1876)
Frank Dicksee
«Ojos, mirad por última vez. Brazos, dad vuestro último abrazo. Y labios, que sois puertas del aliento, sellad con un último beso». La visita que hace Romeo al balcón de su amada durante la noche es una de las escenas más icónicas de esta obra y uno de los puntos más altos de la historia. Frank Discksee logra captar con maestría el amor en la mirada de los amantes y su necesidad imperiosa de yacer juntos no sólo esa noche sino el resto de sus vidas.
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“Romeo and Juliet on the Balcony” (1889)
Julius Kronberg
«El manto de la noche me esconderá de ellos, con tal de que me quieras que me encuentren aquí. Más vale que acabe mi vida por su odio, que prorrogar la muerte sin tener tu amor…» Otra escena del balcón, esta vez con Romeo totalmente pendiendo en equilibrio sobre él y robando un apasionado beso a la mujer de sus sueños. Julius Kronberg, uno de los pintores suecos más importantes en la historia del arte de su país, nos transmite toda la intensidad e intimidad de un momento donde el amor se presenta como el único elemento en el mundo para estos dos jóvenes.
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“Romeo and Juliet” (1879)
Wilhelm Trubner
«¡Enséñame a olvidarme de pensar!» Trubner, pintor alemán, capta el preciso instante en que Romeo se rinde a los pies de Julieta y le ruega un poco de piedad para dejar de pensar en un amor tan placentero como tormentoso. Es una de las pocas pinturas en las que los amantes aparecen con una apariencia de mayor edad.
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“The Last Kiss of Romeo and Juliet” (1823)
Francesco Hayez
«¡Ay, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú, Romeo? Reniega de tu padre, reniega de tu nombre. Y si no quieres hacerlo, júrame que me amas y no me tendré más por Capuleto». El último beso es el más trágico de todos, el más desesperado, el más urgente. La ternura de la escena muestra la gran capacidad de Hayez para capturar la necesidad de Romeo y Julieta de estar juntos toda la vida y detener el tiempo para sí mismos. Ésa es la magia de la pintura: rebelarse al tiempo y congelar una serie de sentimientos por la eternidad.
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“Visiting the tomb of Romeo and Juliet” (1870)
Tranquillo Cremona
«El amor entre los jóvenes no nace de su corazón sino de sus ojos». Una escena posterior a la muerte de la pareja. Un momento tan trágico como el instante de su deceso. Ahí están sus parientes con gesto de pesar, de profunda tristeza, observando las tumbas de los más jóvenes de los Capuleto y los Montesco. ¿Qué preguntas se estarán haciendo y qué pensamientos cruzarán por sus mentes al saberse parte de la tragedia? Tranquilo Cremona fue un pintor italiano de renombre que ejecutó una escena atípica de la obra más popular de Shakespeare.
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“Romeo and Juliet” (1968)
Toshiaki Kato
«El amor es una nube que flota sostenida por un suspiro». Esta historia es tan universal, que ha llegado hasta rincones como el Japón, un territorio con una tradición pictórica y literaria muy grandes. Toshiaki Kato ejecutó una pintura donde se muestra el primer encuentro entre la tierna Julieta y el apasionado Romeo. El amor los hace juntar sus manos, sus corazones y sus miradas. Saben que en ningún otro lugar del mundo estarán más seguros que en el corazón del otro. Una escena de profunda inocencia y pasión juvenil.
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“Lovers in Woods”
Kinuko Y. Craft
«¿Por qué el amor, tan dulce estado, impera luego con tanta amargura y tiranía?» Otro artista japonés reinterpretó la historia de Romeo y Julieta para situar a sus jóvenes protagonistas en la intimidad de un bosque encantado. El gesto de ambos es de encontrarse perdidos uno en brazos del otro. Las flores y las ramas los envuelven como cómplices de su amor. Es una escena llena de fantasía que nos sitúa en un contexto de profundo amor y, al mismo tiempo, de nostalgia anticipada por saber que este romance está condenado a la tragedia.
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Llegando al final de esta galería podemos culminar citando de nuevo las palabras de Shakespeare: «¡Brindo por Romeo y por Julieta! Salud a vosotros por la paz eterna». Este amor trágico sobrevive al tiempo y sus actores son recordados por artistas de diversas disciplinas con nostalgia y cariño, debido a la valentía que demostraron al plantar cara a sus propias familias.