Pita Amor publicó en 1959 dos cuentos que ningún otro autor mexicano se había atrevido a escribir: uno sobre un hombre gay y otro sobre una mujer lésbica. Lo hizo décadas antes de que hubiera movimiento, lenguaje o protección legal para esas historias — cuando la homosexualidad todavía podía costarte la cárcel en México. Murió el 8 de mayo de 2000 en la Ciudad de México y hoy, 25 años después, la literatura LGBTQ+ mexicana todavía le debe una deuda enorme.
Quién fue Pita Amor y por qué México no sabe bien quién fue
Su nombre completo era Guadalupe Amor Schmidtlein, pero nadie la llamó así. Pita Amor nació en 1918 en la Ciudad de México, en una familia de clase alta venida a menos, y desde joven eligió el escándalo como modo de vida. Era poeta, era bellísima y era absolutamente imposible de ignorar. poetas mexicanas del siglo XX
En los círculos de Bellas Artes y los cafés del Centro era una figura legendaria: recitaba de memoria, discutía con Diego Rivera, bebía con Frida Kahlo y no le pedía permiso a nadie. Pero su obra literaria —la más valiente— quedó enterrada bajo la mitología de su personalidad. Eso es lo que pasa cuando una mujer es demasiado: que el personaje se come al trabajo.
Publicó más de diez libros de poesía entre los años cuarenta y los noventa. La crítica la tomó en serio a ratos y la descartó el resto del tiempo. No era cómoda. No pedía perdón. Y en 1959 hizo lo que ningún otro escritor mexicano había hecho.
‘El casado’ y ‘Raquel Rivadeneira’: los dos cuentos que la historia le debe
En Galería de títeres, publicado en 1959, Pita Amor incluyó dos cuentos que rompen el mapa de la literatura mexicana: ‘El casado’, protagonizado por un hombre gay, y ‘Raquel Rivadeneira’, sobre una mujer lésbica. Dos piezas de ficción que nombraban lo que la sociedad mexicana trataba de no ver — y lo hacían sin disculparse. literatura LGBTQ+ México
Para entender el peso de ese gesto hay que recordar el contexto: en 1959, la homosexualidad en México era perseguida bajo leyes de ‘vagancia y malvivencia’. No existía el término ‘orgullo gay’. Stonewall no había pasado todavía. Y Pita Amor publicó esos cuentos, con su nombre, en un libro que circuló en librerías. No fue un panfleto clandestino. Fue literatura.
Que esos dos cuentos no estén en todos los programas de literatura mexicana, que no sean el dato con el que arranca cualquier conversación sobre historia LGBTQ+ en este país, dice mucho de cómo México archiva a sus mujeres incómodas: las convierte en anécdota y les quita la obra. escritoras mexicanas olvidadas
Por qué Pita Amor importa hoy, 25 años después de su muerte
Pita Amor murió el 8 de mayo de 2000. Tenía 81 años y llevaba años en una situación económica precaria — otro patrón doloroso en la historia de las escritoras mexicanas que no se plegaron al sistema. La celebraron en vida por su excentricidad y la ignoraron por su escritura.
Hoy, en 2025, cuando la conversación sobre representación LGBTQ+ en la cultura es constante, resulta que México tenía una pionera en 1959 y apenas la está conociendo. No es un dato menor: es el síntoma de una historia literaria que se escribió eligiendo a quién recordar.
Pita Amor no necesitaba que nadie le diera permiso. Escribió lo que quiso, nombró lo que vio y lo publicó cuando hacerlo era un acto político aunque ella nunca lo llamara así. Eso, en cualquier siglo, es literatura que vale.
