Quería sorprenderlo con un regalo único y especial. Decidí hacerle unos muffins que nunca olvidaría. Normalmente no cocino, pero en esta ocasión valía la
Ámame así, fatal cosmopolita, universal, inmensa, única, sola y todas; misteriosa y erudita: ámame mar y nube, espuma y ola. —”Divagación”, Rubén Darío Si