Mientras más pasan los años, más homenajeada es El Resplandor de Stanley Kubrick. No sabemos a ciencia cierta por qué, desconocemos cómo es que el culto crece poco a poco y cuál es la fuerza para que esta adaptación se mantenga entre el público más joven aún con el fuerte pasar de los años.

Lo que sí sabemos es que Stephen King odia esta versión fílmica. Aunque El resplandor es una de las cintas más aclamadas del director y que más ha dirigido a la obra del novelista norteamericano, el escritor siempre ha manifestado su desprecio por esta adaptación.
Al parecer, el disgusto de King se originó desde la producción misma y culminó con el resultado final; ni los procesos del mítico director ni las escenas o personajes resultantes fueron lo que el “maestro del terror” esperaba.
Al respecto, el autor de joyas como It, Misery y La torre oscura, comenta: «Hablé con Stanley por teléfono antes de empezar. Recuerdo que notaba que estaba intentando abrir su propio camino en los libros y dijo «Bueno, ¿no crees que todas esas historias de fantasmas son optimistas? Porque eso significa que, si hay fantasmas, hay un más allá, no nos limitamos a morir, seguimos adelante». Y yo dije, “Señor Kubrick, ¿qué hay del infierno?” Hubo una larga pausa al otro lado y dijo con una voz muy fría, “Yo no creo en el infierno”».

También el escritor ha mencionado para revistas y grandes medios como la BBC, que El Resplandor de Kubrick es como un hermoso Cadillac sin motor; es decir, una bella máquina en apariencia, pero que en realidad carece de toda ese poder que él como creador literario intentó otorgarle.
Stephen King es uno de las más grandes críticos y destructores de quienes se atreven a adaptar su producción fantástica. Este caso es una pesadilla. El autor no soporta que la trama se haga tan evidente para el público a través de los ojos de Kubrick, que haya convertido su historia en algo frío cuando él como artista es todo lo contrario, que Shelley Duvall como Wendy sea un personaje misógino en esta traducción visual de su libro y que la cinta carezca de profundidad.

Al respecto del cineasta, King resalta: «Conocí a Kubrick y no hay duda de que era un tipo tremendamente inteligente. Hizo algunas de las películas que más han significado para mí, como ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú o Senderos de gloria. Creo que hizo algunas cosas magníficas, pero era un hombre muy inusual. Me refiero a que, cuando lo conocías, y cuando hablabas con él, era capaz de interactuar de una manera perfectamente normal pero nunca sentías que estuviese completamente ahí. Estaba dentro de sí mismo».

¿Acaso así son las conclusiones de cuando dos grandes se reúnen? ¿Habrá sido esto el resultado obvio de dos mentes increíbles que, era obvio, nunca satisfarían al otro? Quizás. Lo que es cierto es que King alaba la adaptación televisiva a cargo de Mick Garris en el 97 y continuó con la historia que tanto amamos en otra entrega literaria durante el 2013: Doctor Sueño.
**
Ahora lee:
Las películas que le provocan pesadillas a Stephen King
8 libros que asustaron a Stephen King y deberías leer
