Netflix acaba de estrenar La viuda negra, una película que recupera uno de los casos criminales más impactantes de España en los últimos años: el asesinato de Antonio Navarro Cerdán, ocurrido en 2017 en Valencia. Aunque la cinta toca los puntos clave del llamado “Crimen de Patraix”, la historia real es mucho más retorcida y perturbadora. Detrás de la ficción hay un caso de manipulación emocional, traición y frialdad que sigue sorprendiendo por lo calculado que fue.

El caso real que inspiró la película de La viuda negra
El 16 de agosto de 2017, Antonio, ingeniero de 36 años, fue asesinado a puñaladas en el garaje de su casa en el barrio de Patraix, Valencia. El crimen fue rápido, limpio y sin señales de robo. Todo apuntaba a una ejecución premeditada. Su esposa, María Jesús Moreno Cantó, conocida como “Maje”, fue la primera en aparecer ante la prensa como una viuda desconsolada. Pero pronto, su comportamiento —más enfocado en su celular que en su duelo— empezó a levantar sospechas.
Ver esta publicación en Instagram
Las investigaciones revelaron lo que parecía una doble vida. Maje mantenía múltiples relaciones extramatrimoniales, entre ellas una con Salvador Rodrigo Lapiedra, celador casado que trabajaba con ella. Le dijo que era víctima de maltrato, algo que su entorno desmintió rotundamente. Él terminó enamorándose perdidamente de ella, y ella supo exactamente cómo usar eso a su favor.

Un crimen por amor, dinero… o ambas
La manipulación fue tan profunda que Salvador accedió a asesinar a Antonio, usando las llaves del garaje que Maje le había entregado. Tras apuñalarlo, se deshizo del arma en un pozo y se encontró con Maje horas después para contarle lo que había hecho. La escena no es parte de ninguna película: sucedió realmente.
Maje no solo ganó “libertad”, también pretendía cobrar 47 mil euros en seguros de vida, una herencia y una pensión de viudez. La policía interceptó conversaciones clave, incluyendo una en una cafetería donde ambos discutían abiertamente el crimen. En enero de 2018, fueron detenidos.

Lo que la película deja fuera
Durante el juicio en 2020, Salvador primero asumió toda la culpa para proteger a Maje. Pero al descubrir que ella tenía otras relaciones, incluso desde prisión, cambió su versión. El giro fue clave para la sentencia: ella recibió 22 años de prisión por homicidio con alevosía y agravante de parentesco, mientras que Salvador fue condenado a 17 años, beneficiado por colaborar con la justicia.

La película, dirigida por Carlos Sedes y protagonizada por Ivana Baquero, introduce algunas licencias. Por ejemplo, omite que Maje inicialmente confesó su implicación, y simplifica el intercambio de cartas que ambos mantuvieron en prisión para coordinar versiones. El enfoque de la cinta está en la frialdad de Maje y en la investigación policial, pero la historia real tiene muchos más matices.
¿Qué pasó con Maje después?
Actualmente, Maje cumple su condena en la prisión de Fontcalent, en Alicante. En 2023, dio a luz a un hijo, fruto de una relación con otro interno. Desde entonces vive en el módulo de maternidad, donde puede permanecer con su hijo hasta que cumpla tres años. Su historia recuerda a otros casos que también han sido llevados a la pantalla, como el de Rosa Peral en El cuerpo en llamas: mujeres condenadas por crímenes violentos que movilizaron a la opinión pública por el nivel de frialdad con que actuaron.
Nada Qué Ver, la guía con todo lo que deberías estar viendo en streaming
