Como se había anunciado con anterioridad, la nueva película de James Bond, Spectre, tendrá locaciones en la capital mexicana e incluso, la bella mujer que caerá ante los encantos del mejor agente de su majestad será de nacionalidad mexicana (Stephanie Sigman). Sin embargo, la cinta del famoso personaje de Ian Fleming se ha rodeado de polémica después de que se filtraran correos electrónicos de la productora Sony Pictures.

Según el sitio Tax Analysts, la producción de la cinta recibió 14 millones de dólares en incentivos fiscales para filmar en la Ciudad de México pero tuvo que aceptar ciertas modificaciones al guión original de la película. Éste consideraba que un personaje de la película, un asesino a sueldo llamado Sciarra fuera de origen mexicano y que tuviera como objetivo al mismísimo Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Sin embargo, según la información publicada por el sitio, las modificaciones al guión consistieron en cambiarle la nacionalidad al asesino, modificar al objetivo de éste por un líder internacional y la incorporación de una actriz mexicana como personaje secundario.
Además, se segura que se aceptó modificar la persecución del agente Bond durante las celebraciones del Día de Muertos a una “fiesta” sin identidad específica y sustituir a los agentes de la policía del D.F. por un grupo de fuerzas especiales, aparentemente irreconocible.
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En otros puntos mencionados por Tax Analysts, también se pidió que se realizarán tomas aéreas de “edificios modernos” de la capital, seguramente en aras de resaltar el carácter moderno, dinámico y cosmopolita de la Ciudad de México. Y que si la cinta mostraba más imágenes de la Ciudad, se pagarían 6 millones de dólares extras.
En las producciones cinematográficas, siempre se consideran incentivos para promover locaciones y filmaciones, pero suele ser poco usual que las autoridades influyan en decisiones de casting y contenido. Hasta ahora no ha habido respuesta por parte de las autoridades mexicanas (ni Federal ni del DF) al respecto de los señalamientos hechos.

Referencias: El Universal y Washington Post
