Apenas lleva unos días en Netflix y ‘Nadie quiere esto’ ya se ha convertido en uno de los grandes éxitos de la temporada. Esta encantadora comedia romántica nos ha llegado al corazón gracias a una historia de amor hermosa y auténtica que, para sorpresa de muchos, está inspirada en hechos reales.

La historia real que inspiró ‘Nadie quiere esto’
‘Nadie quiere esto’ está basada en la vida de su propia creadora, Erin Foster, y su esposo, Simon Tikhman, un hombre judío. En la serie de Netflix, Kristen Bell interpreta a Erin, mientras que Adam Brody da vida a Simon.
Erin y Simon se conocieron en 2018 en un gimnasio en Los Ángeles. Durante su primera conversación, Simon mencionó que para casarse con él, la persona tendría que ser judía. Aunque esta declaración pudo haber sido un obstáculo, Erin decidió aprender más sobre el judaísmo y eventualmente se convirtió para poder casarse con Simon.

Erin ha declarado que la serie está inspirada en “la única buena decisión que he tomado: enamorarme de un buen chico judío”. La serie es una carta de amor para Simon. Al igual que en la ficción, Erin y su hermana Sara tienen un podcast llamado The World’s First Podcast, donde comparten historias sobre sus vidas y experiencias.

Los desafíos en la relación
La relación de Erin y Simon no estuvo libre de retos. Los padres de Simon, judíos rusos que huyeron de la Unión Soviética, tenían expectativas tradicionales sobre el matrimonio y les preocupaba la diferencia religiosa y cultural entre ambos. Sin embargo, con el tiempo, apreciaron el esfuerzo de Erin por aprender sobre el judaísmo y su compromiso con Simon, lo que ayudó a disipar sus preocupaciones.

Por otro lado, la familia de Erin, especialmente su padre, el famoso productor musical David Foster, estaba acostumbrada a un estilo de vida más liberal y hollywoodense. A pesar de los múltiples matrimonios de su padre, él apoyó la relación desde el principio, valorando la estabilidad y el carácter de Simon.
Las verdaderas carreras de Erin y Simon
En la vida real, Simon no es un rabino, sino un ejecutivo musical que cofundó una empresa de gestión de talentos. Trabaja con bandas como Nickelback y cantantes de country como Bailey Zimmerman. Erin, además de ser actriz, es productora de televisión y fue la encargada de escribir y desarrollar su historia de amor, que hoy conocemos como ‘Nadie quiere esto’.

Recientemente, Erin y Simon dieron la bienvenida a su primera hija, Noa, en mayo de 2024. Ahora que su historia de amor ha conquistado a audiencias en todo el mundo, nos queda por ver qué les deparará el próximo capítulo de sus vidas.
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