En 2012, Martin McDonagh regresó al cine de una manera poco ortodoxa. Brincó el charco hacia Los Ángeles y pareciera que bajó del avión listo para hacer señas obscenas al famoso letrero de Hollywood, pues llegó con un guión que ya tenía guardado y ahora pretendía filmar: Seven Psychopaths, la historia de Marty (Colin Farrell), un guionista de cine irlandés que reside en Los Ángeles y lleva mucho tiempo con un bloqueo mental que no le permite iniciar su proyecto más ambicioso, un guión que quiere evitar ser como el guión tradicional americano de película de acción.

Pero Billy (Sam Rockwell), su mejor amigo (y el más loco de todos) y Hans (Christopher Walken), quienes se dedican a secuestrar perros y devolverlos para recibir la recompensa (idea cruel pero millonaria), se meterán en su camino al secuestrar al Shih Tzu de Charlie (Woody Harrelson) un gángster que hará lo que sea (de verdad, lo que sea) para recuperarlo.
Así se desata una crítica al cine de taquilla norteamericano empapada del humor negro de McDonagh que, como ya ha mostrado con sus otras obras, no tiene límites. Incluso tiene líneas como:
“No puedes matar animales en una película, sólo mujeres”.
Lo cual es un insulto directo a los productores que hicieron que McDonagh cambiara una parte del guión en la que un perro resultaba muerto.
Martin McDonagh y Colin Farrell
En ese aspecto, Siete Psicópatas y un Perro debe de ser una de las películas más subestimadas de los últimos años. No sólo contiene un grupo de actores que hacen lo que mejor saben hacer, de la mejor manera que lo saben hacer, sino que se apoya en un guión que no sólo es gracioso y violento, tiene un gran cerebro y un enorme corazón. Y es quizás ésa la mejor característica de McDonagh: adentrarse en historias que parecen clichés y dar la vuelta al volante para llevarnos a otro lado totalmente distinto, siempre sin olvidar sus raíces.
Tom Waits quiere que lo tomes en serio, aunque cargue con un conejo blanco
La película también cuenta con la participación del músico, sabio, poeta, actor y entretenedor Tom Waits, quien interpreta a Zachariah, un hombre que solía recorrer los Estados Unidos con su esposa, asesinando asesinos seriales y ahora vive buscando a su amor perdido, siempre cargando con un conejo blanco. Suena a algo que él haría en la vida real, por lo cual queda perfecto en el papel. Y, la idea de asesinar asesinos seriales es casi tan buena como la de secuestrar perros, ¿o no?
Con esto también entra una especie de crítica a la sociedad americana y su fascinación con la violencia. Seven Psychopaths es la manera de Martin McDonagh de decir: ¿Querían violencia? ¡Perfecto, aquí está!
Y sí que entrega.
Al igual que En Brujas, esta película te deja algo agitado, algo triste, algo feliz y riendo sin parar. Es un humor muy particular, pero hay que dejarse llevar de la mano de McDonagh y eso incluye conocer a un grupo de sociópatas que se harán tus mejores amigos.
Sam Rockwell y Christopher Walken
