La composición de la imagen cinematográfica es un aspecto muy relevante para contar historias. La colocación de objetos dentro del cuadro visible influye en la reacción de la audiencia, aunque no sea consciente de esto, por esta razón, es muy importante tener un diseño de encuadre adecuado para las emociones que se intentan provocar en el espectador.
Fantastic Mr. Fox de Wes Anderson
Existen diferentes técnicas que facilitan la colocación de elementos en la imagen. Todas se complementan y son un gran recurso para contar con los elementos necesarios que la narrativa requiere. Te ponemos algunas aquí.
Regla de Tercios
La más conocida es la regla de tercios. Las cámaras DSLR e incluso varios teléfonos celulares tienen la opción de poner una cuadrilla que dividirá en tercios la imagen en vertical y horizontal. Habrá 9 rectángulos en los que se puede colocar objetos. Es ahí a donde se desvía la mirada.
The Good, The Bad, & The Ugly de Sergio Leona
Cuadrantes
La diferencia entre usar cuadrantes y la regla de tercios es poca. Dividir el cuadro con una línea vertical y horizontal, ambas con raíz en la mitad, pueden dar la sensación de que la imagen está en partida en dos. Se puede jugar con simetría, dualidad y otras cosas que resultan ser preciosos visuales.
Drive de Nicolas Winding Refn
Proporción aurea
Aunque la medida exacta de la espiral no cabe en un cuadro de cine, se puede ajustar para crear composiciones originales y fuertes en esencia. La espiral se encuentra por todos lados en la naturaleza, desde conchas de mar hasta galaxias. Y sin meterse en la matemática, cabe decir que la proporción aurea ha sido usada por varios artistas como Da Vinci, Tool, Mozart, Dali, entre otros.
Cobra Verde de Werner Herzog
Holándes
El plano holandés consiste en inclinar un poco la cámara para poner una diagonal en el cuadro y así provocar sentimientos y emociones específicas en el público. Además, trazar una diagonal en el cuadro permite que haya más lugares para colocar elementos significativos. Es una técnica ha sido muy utilizada y bastante efectiva para diferentes directores a lo largo de la historia.
Twelve Monkeys de Terry Gilliam
Al Centro
Es probablemente el menos usado; sin embargo, cuando la visión del director lo requiere, esta técnica es usada. Stanley Kubrick era un fanático de esta técnica y también puede verse en películas como Mad Max. Consiste en tener el punto focal al centro; este punto suele estar bien adornado con bellos colores y composiciones que el punto focal permite.
Cada una de estas técnicas está entrelazada y más de una puede ser aplicada a un encuadre. Se pueden mezclar para crear efectos diversos y compartidos. Todo está en la necesidad narrativa que exista en la mente del realizador. Las reglas también pueden ser rotas una vez que se conocen.



Lawrence of Arabia de David Lean
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