Un lista ecléctica que lo mismo haga reír, llorar o pensar. Hicimos una selección después de revisar el consenso de críticos de cine de la revista Sight and Sound, Cahiers du Cinéma e IMDB, para incluir aquellos imprescindibles del cine que tuviste que haber visto ya para poderte decir culto amante del séptimo arte. Antes de morir habrás agradecido haber visto estas películas.
Ladrón de Bicicletas, Vittorio De Sica (1948)

La cinta inauguró el neorrealismo italiano del cine, historias que relataban la difícil situación de la época de posguerra. El argumento presenta la historia de Antonio Ricci que tras estar desempleado encuentra trabajo colocando pósters en las calles. Como requisito necesita una bicicleta que logra comprar con sus últimos ahorros. Pero su bicicleta es robada al poco tiempo… La química que logran padre e hijo en cada secuencia es naturalmente poderosa y conmovedora.
Casablanca (Michael Curtiz, 1942)

El clásico americano que inauguró la época melodramática del cine; conflictos amorosos, estaciones de trenes, sentimientos, lágrimas, rencores y reconciliaciones que se combinaron con las intrigas propias del cine negro. La fotografía de Arthur Edeson logró capturar blancos y negros puros y la voz de Dooley Wilson interpretando “As times goes by” hace que este clásico sea inolvidable.
https://www.youtube.com/watch?v=rXUAQQjNh5g
Más corazón que odio “The Searchers”, John Ford (1956)

El western más legendario del cine. Inspirado en la novela de Alan Le May trata la historia Amos y Martin buscando a las hermanas Lucy y Debbie que fueron secuestradas por los indios. Su esfuerzo será tal que pondrá en duda si la búsqueda vale la pena o se trata de un obsesión. En The Searchers, Ford se consagra como director y consagra al western como género de cine. Una completa aventura desde interior de los personajes hasta el interminable y cansado desierto.
https://www.youtube.com/watch?v=wHJwDdUxHL4
Vertigo, Alfred Hitchcock (1958)

Considerada por el British Film Institute como la mejor película de todos los tiempos; es la joya de la corona –y la cinta más personal- del maestro del suspenso, técnica y narrativamente. Fergusson es un agente de la policía que sufre de vértigo por lo que tiene que renunciar a su trabajo. Retirado le es propuesto un nuevo trabajo: vigilar a la esposa de su amigo. El filme se convierte en una persecución inesperada en la que con giros sorprendentes e imposibles y una cámara ágil, terminaremos llenos de vértigo.
Trainspotting, Danny Boyle (1996)

Que las drogas son parte de este mundo, en Trainspotting queda más que claro. Un mundo de excesos y frenetismo sin consenso y con el paso errático y veloz de sus enfermos protagonistas. No es un viaje. Llegamos con Mark Renton a hacernos amigos de lo imposible y de lo que nunca creímos ver en pantalla. Trainspotting tuvo el mérito de entrar sin juzgar, entró y enriqueció nuestro panorama; el mundo es mucho más complejo de lo que creíamos.
Los cuatrocientos golpes, François Truffaut (1959)

Antoine vive una infancia que no le corresponde, constantes discusiones de sus padres y el maltrato de su profesor. Un día por no haber cumplido con un castigo que su maestro le impuso decide tomarse el día con su amigo René. Por causas del destino se encuentra a su madre con otro hombre, lo que genera todo tipo de conflictos e intrigas que terminarán con su infancia prematuramente. Sin embargo planea el escape, ir a conocer el mar. Ópera prima de Truffaut que se asoma a conflictos íntimos y nos hace construir empatía en cada uno sus lados y matices.
Cadena Perpetua, Frank Darabont (1994)

La fábula sobre la justicia que provoca una catarsis expiatoria, una liberación poderosa que sucede en lo inverosímilmente posible y audazmente “ficcionado” pero contrario a la estética de los filmes de violencia. El argumento brilla por su pasión de desmembrar el valor de la justicia por todos las líneas argumentales pero de ser inesperadamente condescendiente. Una obra en suma emotiva que conjunta a un gran elenco encabezado por Tim Robbins y Morgan Freeman.
El Séptimo Sello, Ingmar Bergman (1957)

A mediados del siglo XIV Suecia ha sido invadida por la peste negra. El caballero Antonius Blovk se encuentra con la muerte, jugarán un partido de ajedrez en el que apostarán la vida. Una fuerza visual acompaña a El Séptimo Sello todo el tiempo. La sutileza de Bergman hace que el relato se contemple y se deguste mientras que la trama llega como un tren silencioso que lleva a Antonius a su destino fatídico pero que junto con él aceptamos con la gracia de haber cuestionado las preguntas más misteriosas de la vida.
https://www.youtube.com/watch?v=lj1ZvkAX7VE
Apocalypse Now, Francis Ford Coppola (1979)

Compleja como la guerra, a veces incomprensible. Se trata del filme más ambicioso de Coppola en el que un oficial es solicitado a matar a Kutz (Marlon Brando) un renegado coronel que enloqueció. Detrás de Apocalypse Now está la Guerra de Vietnam. Concluimos su sinsentido cuando entramos en la dinámica esquizofrénica del relato. Una joya macabra y escalofriante.
Tokyo Story, Yazujiro Ozu (1953)

Una pareja mayor acude a Tokio para visitar a sus hijos y se enfrentan a su indiferencia, ingratitud y egoísmo. Los padres deciden irse a un hotel y se desencadena una profunda reflexión sobre la mortalidad. Una mirada silenciosa y exquisita sobre el quiebre de generación entre padres e hijos después de la Segunda Guerra Mundial. Inteligente y conmovedora, no termina con moralejas sino con reflexiones profundas sobre la vida y la naturaleza.
Filmes que seleccionamos y que te pondrán a pensar sobre los alcances del cine en el establecimiento de discursos políticos, sociales y culturales. Bocanadas de aire en las que nuestras vidas se identifican o por lo menos inician un camino de reconocimiento. En el cine nos sentimos escuchados, nos podemos ver de frente en nuestros anhelos, miedos y deseos. Hay muchísimas listas más para palomear antes de morirte, pero estas diez ya las tendrías que haber visto.
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Fuente: imdb
