“El miedo crece en la oscuridad; si piensas que el coco está por allí… enciende la luz”. Dorothy Thompson
Es bien sabido que la única manera de escapar al miedo, ese sentimiento atroz y horrible, es descubrir aquello que nos es desconocido para estar seguros que la situación no representa peligro alguno. El miedo se encarga de hacernos conscientes de los peligros externos que nos pueden amenazar, y quizás, es este sentimiento una de las características principales para la supervivencia.

Hace un par de días David F. Sandberg “asustó” a los usuarios de las redes sociales generando en estos la desagradable emoción sucedida por una situación de peligro o amenaza. Y aunque ésta no representaba un peligro real para el espectador, en tres minutos el director hizo brincar a más de uno. Lights Out, un trabajo de David F. Sandberg, se llevó el premio a Mejor director en el concurso de cortometrajes de terror: Who’s There.
Parece que al director sólo le bastan un par de minutos para generar terror en quien ve su trabajo. Con elementos simples y casi en completo silencio, David demuestra que el poder y control que tiene el miedo sobre el ser humano resulta extraordinario. Lógico es entonces que la imaginación del espectador recurra a aquello que le puede proporcionar más terror. Porque el miedo está dentro de uno, es en el interior donde se produce… el cine sólo es el reactivo.

Presentamos Cam Closer, otro pequeño cortometraje del director en el que, al igual que Lights Out, hace uso de elementos simples y cotidianos con una sorpresa final. Esta vez se alejó de la hora de dormir y decidió acercarse a otra actividad común: tomar fotografías a la comida.
Cam Closer from David F. Sandberg on Vimeo.
