Se ilumina la escena con un televisor que da imagen a un cohete espacial en el que se encuentra Sigmund Jähn, quien fue el primer astronauta alemán. Este evento marcó para Alemania un gran despegue hacia el cosmos, sin embargo, el televisor que se encontraba en el distrito berlinés de Friedrichshain, de la Alemania Socialista, pertenecía a una pequeña familia para quienes este viaje hacia el cosmos significó un gran declive.
Es octubre de 1989 y el gran muro ha caído, los puentes fronterizos comienzan a desvanecerse, los supermercados de la Alemania del Este abastecen sus estanterías con marcas occidentales. Se ve y se escucha el remolino del capitalismo en una sociedad que ya no lucha porque esto no suceda. Es 1989 y Christiane, una mujer con fuertes ideales en el Partido Socialista Alemán además de madre orgullosa de sus dos jóvenes hijos, entra en coma y es hospitalizada en uno de los momentos más complejos para la historia de este país.
Good Bye, Lenin! es un filme alemán escrito y dirigido por Wolfgang Becker en el año 2006. El largometraje narra la historia de una familia germana que se ve en una situación crítica cuando Christiane se recupera y desconoce el gran cambio que sufrió Alemania.

La película recoge escenas de noticieros de esa época y los introduce de una forma muy sutil entre las escenas del filme, para dar una impresión de que estamos viviendo esos años en Alemania. El manejo de cámara es ágil y con gran movimiento sin llegar a abrumar al espectador, además la iluminación brinda un aire antiguo por los colores pasteles que escenifican toda una vibra noventera. Estos elementos se unifican con el mayor atributo del filme, su argumento.
El hijo menor de Christiane, Alex Kerner, es quien toma la responsabilidad de hacerse cargo de ella una vez que sale el hospital, lo cual significó para él y su hermana un cambio tan radical como un viaje en el tiempo, pues acuerdan que su madre no debe enterarse de la unificación de Alemania ni mucho menos de la llegada del capitalismo a su hogar.
Este viaje en el tiempo conlleva la realización de un noticiero ficticio donde la Alemania Socialista sigue en pie, la dura y ardua tarea de conseguir envases de los alimentos que se consumían en ese entonces, y una ágil imaginación para otorgarle a su madre explicaciones de los anuncios de Coca-Cola que se asoman desde su ventana.
El filme se conduce entre momentos simpáticos que llegan a producir sonrisas y situaciones un poco más conmovedoras acompañadas de la música de Yann Tiersen. El mundo creado por Alex, donde una sociedad llega a acoger algo que siempre rechazó de la forma más noble para así mostrarlo a la persona que más cariño le comparte, es el mundo que la mayoría podría llegar a desear y por el que se puede luchar.

“El país que dejó atrás mi madre fue el país en el que ella creía, un país que mantuvimos con vida hasta su último respiro, un país que no éxito jamás de esa forma, un país que en mi memoria siempre será asociado con mi madre”- Alex Kerner (Personaje Protagonista del filme)
