10 películas que nos muestran la verdadera cara del Diablo
Cine

10 películas que nos muestran la verdadera cara del Diablo

Avatar of Daniel Lobos Jeria

Por: Daniel Lobos Jeria

27 de febrero, 2017

Cine 10 películas que nos muestran la verdadera cara del Diablo
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Por: Daniel Lobos Jeria

27 de febrero, 2017


El amo del mal ha tenido distintos nombres, siendo sus denominaciones etimológicas más clásicas (en un sentido religioso), las de Diablo, Satán, Belcebú o Lucifer. En un sentido general y convencional, todos representan a un ser maligno, tentador y que contradice los preceptos de bondad y amor de la doctrina de Dios. Puedes aprender más sobre este personaje aquí. Es por ello que el cine también ha representado a esta figura en distintas cintas.


diablo en el cine

Emil Janning, Fausto en el clásico de Murnau, en plena sesión de maquillaje


Desde el período mudo del séptimo arte, el maligno ha hecho sus apariciones, enteramente salidas de la imaginación de los realizadores, que proponen con su visión una mirada al amo del infierno. En películas como la italiana L'Inferno (1911), en la que devora las almas que llegan al averno; la sueca Häxan (1922), en la que instruye sobre las prácticas ligadas a la brujería; o la clásica Faust: Eine deutsche Volkssage (1926), de F.W. Murnau, que retrata a Mefistófeles, el demonio más popular de la tradición folclórica alemana, en un duelo con Dios por el alma de una persona.


diablo en el cine

Tim Curry como el Señor de la Oscuridad en Legend (Ridley Scott, 1985)


Los artistas del Medioevo y del Renacimiento plasmaron en la figura del Diablo ciertos elementos paganos, extraídos de la figura del sátiro Pan de la mitología griega, que la tradición cristiana conecta con la imagen del macho cabrío. No obstante, en el cine se ha representado de formas muy diversas, lo que lo convierte en un motivo cambiante, difícil de definir y a veces muy humanizado, más complejo y con características menos transfiguradas; de esto su complejidad y profundidad como personaje de películas. A continuación, te compartimos 10 títulos que muestran al Diablo y dejan de lado su estética más clásica.



Macario (Roberto Gavaldón, 1960)



Excelente película mexicana que, como se muestra arriba, puedes ver completa en Youtube. En ella el demonio tiene una aparición misteriosa y agresiva, aunque el tiempo que utiliza es breve. Su figura representa a un acaudalado hacendado y es interpretado por José Gálvez.


El diablo, rico y dueño de posesiones materiales, tienta a Macario (Ignacio López Tarso) con tesoros como espuelas de plata, botones de oro y un extenso bosque. Los únicos elementos clásicos del señor de las tinieblas en el filme son sus ropas oscuras y sus gestos de embaucador.



Crossroads (Walter Hill, 1986)



Esta cinta se aleja por completo del género de terror. Indaga en el folclor norteamericano y trata sobre blues. Un chico (Ralph Macchio) con un inusual talento para tocar la guitarra al estilo slide, se adentra en un viaje por el sur del país en busca del sentido del blues. ¿Cómo cabe el diablo entre estos elementos?


Robert Judd le da vida al señor de las tinieblas en esta cinta. La escena hace referencia al folclor sureño y al mito del guitarrista y cantante de blues Robert Johnson, quizás el más emblemático de los intérpretes del delta, de quien se dice que obtuvo su talento para tocar la guitarra al hacer un trato con el Diablo, al que le ofreció su alma. La escena final consiste en un demencial duelo de guitarras entre el chico y el amo del infierno.



Nazareno Cruz y el Lobo (Leonardo Favio, 1975)



En esta película argentina el demonio tampoco utiliza la clásica estética del viejo chivo, incluso se le nombra como “el poderoso” y es interpretado por Alfredo Alcón.


Esta versión del demonio posee elementos figurativos clásicos del folclor argentino, lo que hace lucir como un gaucho. El rol de este demonio es advertir y pactar con Nazareno (Juan José Camero) sobre las consecuencias de la maldición relativa a los hombres lobos en luna llena.



The Omen III: The Final Conflict (Graham Baker, 1981)



Nombre de la película que cierra la trilogía de La profecía. El demonio no aparece en persona, pero sí la figura de su heraldo, según el cristianismo, el denominado anticristo en el personaje de Damien Thorn, interpretado magistralmente por Sam Neill. La originalidad del filme reside en presentar el mal en famosas figuras políticas o económicas que pueden hoy convivir entre nosotros.



Angel Heart (Alan Parker, 1987)



Esta obra posee tintes más policiacos que de terror y se muestra al Diablo en el personaje de Louis Cyphre (Robet De Niro), se pronuncia "Lui-Zaifer", fonéticamente similar a Lucifer.


Su representación es de una malignidad sofisticada: traje oscuro, cabello y uñas largas, barba poblada y con un llamativo báculo. Durante la mayor parte del filme está sentado y sólo al final de la obra revela en su mirada su verdadera naturaleza.



The Witches of Eastwick (George Miller, 1987)




En esta adaptación de la novela homónima de John Updike se presenta a una versión del demonio en clave tragicómica. A más de alguno le gustaría ocupar su papel: un demonio playboy, amante de los placeres de la vida, como la comida y el vino, pero sobre todo de las mujeres.


Daryl Van Horne (Jack Nicholson) es un demonio entretenido que se complace en los caprichos de la carne y convive con tres mujeres, interpretadas por Susan Sarandon, Cher y Michelle Pfeiffer. Todo un sátiro en el buen sentido de la palabra.



IT (Tommy Lee Wallace, 1990)



El mal no sólo puede interpretarse con figuras horrorosas como lo dicta la tradición. En esta miniserie el demonio adopta la forma de un payaso y al final de la obra aparece como una gran araña.


El demonio, o “Eso”, como lo quiso sugerir Stephen King, puede ser cualquier cosa, incluso puede carecer de nombre pero siempre existirá el denominador común que será algo terrorífico que se alimente de nuestros más profundos miedos. Tim Curry nuevamente da vida al mal en persona en este clásico que provocó escalofríos a toda una generación.



The Prophecy (Gregory Widen, 1995)



En esta cinta Lucifer es interpretado por Viggo Mortensen. Un demonio oscuro, maligno, sediento de sangre aunque bien parecido y encantador a su manera.


La trama de la película se centra en la guerra entre los ángeles Gabriel y Miguel, por ser el líder principal ante los ojos de Dios en la Tierra; pero la aparición del mismísimo diablo es un punto de clímax de la cinta.



The Devil's Advocate (Taylor Hackford, 1997)



El abogado del Diablo se adentra en dilemas morales y éticos. Qué mejor que un diablo de cuello y corbata, millonario, con mucho poder e interpretado por Al Pacino. John Milton es un diablo moderno, hiperactivo, un hombre sofisticado, que vive en pleno corazón de Nueva York.


Este diablo, sin perder el sentido del mal, es una alegoría a la justicia y a la tentación dentro del poder de la política y el dinero, que entrará en conflicto con Kevin Lomax, un joven abogado interpretado por Keanu Reeves.



Constantine (Francis Lawrence, 2005)



En este filme no se andan con rodeos. El Diablo tiene uno de sus nombres clásicos: Satán, que en hebreo significa “el adversario”. En esta película de fantasía, el demonio es interpretado por Peter Stormare y tiene la particularidad de presentarnos un hombre de rostro demacrado y cansado, curiosamente vestido de blanco y con tintes de demencia. El mal aparecerá de nuevo con la estética de un humano cualquiera, que si bien se muestra como el líder de las huestes demoniacas en la Tierra, es superado en maldad por el mismo arcángel Gabriel.



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El demonio es una figura que suele provocar terror y es un punto de advertencia para ciertas visiones dogmáticas de la vida, pero resulta un personaje atractivo al séptimo arte. Incluso puede rastrearse su presencia donde menos te lo imaginas.



Referencias: