Muchos directores de cine no nacieron siendo eruditos en el séptimo arte, les costó construir una carrera y tuvieron que luchar contra las grandes productoras hollywoodenses para llegar a los más altos estándares, reflectores y proyectores del mundo; su trabajo habló por ellos cuando por fin lanzaron la primer película que los alzó a la fama y a la postre, hizo que se ganaran el amor, los aplausos y reverencias de los espectadores en las salas.
Roland Emmerich, por ejemplo, fue de aquellos que inició regalando bodrios ignorados hasta que en 1996 escribió y dirigió lo que sería su línea creativa durante 20 años: “Independence Day”, ¿quién no gozó y se angustió con un Will Smith hambriento de reconocimiento?
Sí, quizá Roland se quedó en la misma fórmula –y pretende rescatarla este año– pero logró ser reconocido y quedarse. Sin embargo, hay otros que subieron al Olimpo y se cayeron tan rápido que, cuando pasan los créditos al final de la película, sus nombres se ven raros y desconocidos.
Los directores que te presentamos a continuación tuvieron la oportunidad de consolidarse en distintos ámbitos: desde lo más comercial, hasta lo más estético o con gran carga de contenido, pero fracasaron en sus siguientes trabajos, tanto que ahora se les ha encasillado en el grupo de realizadores llamado: “one hit wonders”.
Tony Kaye, “Historia americana X” (1998)

En “Historia Americana X”, Derek Vinyard (Edward Norton), juega un papel difícil y extremo. Dolido por la muerte de su padre se une a una banda de skinheads, de la cual se convierte en líder, a quien las circunstancias de la vida y su contexto lo obligan a creer que los inmigrantes son un peligro para la nación y su comunidad.
La primera escena muestra cómo unos individuos de raza negra acechan el hogar del protagonista, pretendiendo robar su auto. Danny (Edward Furlong), su hermano, le avisa y entonces sale armado y dispuesto a matar. Al llegar la policía, y justo cuando va ser arrestado, se muestra un encuadre con el signo de la esvástica nazi impreso en el pecho del protagonista. Kaye diseñó como un genio esta escena, pues explica desde el inicio que la película tratará de estereotipos racistas y violencia generada por las ideas neonazis que sobrevivían en California durante los 90.
Muchos podrían considerarla una joya -y quizá lo sea-, pero su director se quedó en la promesa de mostrar otros filmes igual de polémicos; hizo películas como “Black Water Transit” (2009) o “El profesor” (2011), pero ninguna tuvo el éxito esperado.
Sean Cunningham, “Viernes 13” (1980)

El director Sean Cunningham, tomó el título de esta entrega inspirado por el temido viernes 13, día de mala suerte para muchas personas. En realidad, el origen de todo esto proviene de un libro llamado “Viernes, el XIII” publicado por Tomas Lawson, que retrata una serie de cuentos oscuros en los que el personaje principal se venga de sus enemigos de Wall Street, dejándolos en la ruina y la miseria. Pero en la película es diferente, pues emplea uno de los prototipos más usados en la industria del cine: los chicos que se van de campamento y son acechados por alguien sin descanso, hasta llegar a su objetivo principal: matarlos.
La primera entrega que realizó Cunningham muestra a un grupo de jóvenes divirtiéndose en un paradisíaco bosque; sin embargo, alguien no desea que siga la fiesta; Jason (que no se sabe su nombre sino hasta la tercera parte) tiene una misión: vengarse de quienes le hicieron bullying, asesinando a todo aquel que sea feliz en las vacaciones. El resultado son dos horas de paranoia terrorífica, todo un clásico.
El director se dedicó a vivir de las regalías que le dejó su película y así producir –no dirigir– lo que se convertiría en una saga; sin darnos cuenta ahora existen 12 películas alrededor del personaje de Jason y una más que está pactada para el 13 de enero del 2017, ¿será el fin de una era?, ¿el último cartucho de un director para revivir lo que en su momento fue todo un hit?, el tiempo lo dirá.
Mathieu Kassovitz, “La haine” (1995)

El filme “La haine” o, traducido como “El odio”, dirigido por Mathieu Kassovitz, marca las diferencias que hay entre tres personajes que comparten la nacionalidad francesa, pero no la raza. Vinz (Vincent Cassel) es judío de nacimiento, Koundé (Hubert Koundé) migrante africano y Saïd (Saïd Taghmaoui) tiene ascendencia árabe; todos pertenecientes a uno de los barrios más endebles y marginados de París.
La primera secuencia quizá dé clara muestra de lo que se podría esperar en toda la película: la violencia y los enfrentamientos reinan los barrios marginales franceses y una pelea garrafal, entre la policía y vecinos de los protagonistas, evoluciona a otros niveles cuando la comunidad se dan cuenta que un joven llamado Abdel ha sido golpeado cruelmente por los oficiales en un interrogatorio.
Conforme avanza la película es notoria la diferencia y desigualdad que hay en la región, deja de ser claro quién está en contra de qué: unos pelean contra el sistema, otros están engatusados entre bandas y algunos tienen problemas raciales, lo que deja ver la violencia descarnada de la zona.
La joya que Kassovitz gestó fue un parteaguas para retratar las diferencias abismales de París en los años 90; sin embargo, el director se fue apagando en sus siguientes entregas, lo que causó que ahora no sea ubicado en los grandes estándares, y se una a los creadores “one hit wonders”.
Dennis Hopper, “Easy Rider” (1969)

Es posible que Dennis Hopper con “Easy Rider” haya abierto el camino al éxito de las road movies. Después de ella vinieron grandes películas como “Malas Tierras” (1973) de Terrence Malick, “Wild Heart” de David Lynch o la clásica noventera, “Thelma and Louise” (1992) de Ridley Scott. Incluso podría decirse que “Easy Rider” es la reencarnación de un western, cambiando las pistolas por críticas severas a la sociedad americana, y los caballos por unas motocicletas que cruzan las carreteras más extensas de los Estados Unidos.
La película protagonizada por Jane Fonda y el propio Dennis Hopper, habla acerca de dos personas que pretenden recorrer los caminos de Estados Unidos y a su paso conocen personajes peculiares, entre ellos el excéntrico George Hanson (Jack Nicholson). Rodeados de un ambiente hippie, se enfrentan a la mala cara que les pone la sociedad y ellos, a su vez, imponen un estilo de vida que asocian con la libertad y el do it yourself de la época.
Si bien Dennis Hopper alcanzó su fama actuando, y como director mostró que tenía talento, sus siguientes filmes no destacaron. Siguió escribiendo y actuando, pero sin el éxito exorbitante que le dio su road movie.
https://www.youtube.com/watch?v=UjlxqANj68U
Paul Brickman, “Risky Business” (1983)

La escena más recordada es la de Joel Goodsen (Tom Cruise), joven, guapo y solo, bailando en calzoncillos y camisa `Old Time Rock And Roll´, de Bob Seger a todo volumen. Sus padres se fueron de viaje y eso significa una sola cosa para los adolescentes: libertad. ¿Qué hace el chico?, contrata los servicios de una prostituta que con el tiempo gusta de él; el problema viene cuando su proxeneta se da cuenta de que el joven está absorbiendo todo el tiempo de su “empleada”.
El director Paul Brickman añadió otro filme a los clásicos de los 80, siguiendo la misma fórmula: un joven que se enamora de alguien imposible, se mete en líos y una serie de desavenencias y aventuras lo hacen encontrar la salida a sus problemas. Fue un boom el baile y la actuación de Tom Cruise –en ese entonces el chico nuevo de Hollywood– quien triunfó y ahora es un monstruo de la industria. No pasó lo mismo con Brickman, quien hizo una película más (“Los hombres no abandonan”, 1990) y un cortometraje llamado “Allison” en el 2012.
Sombra y olvido hubo para muchos, algunos todavía intentan redimirse, quizá con las mismas formulas o produciendo nuevos largometrajes. Probablemente hicieron otros muy buenos, pero nunca con la potencia de su hit, ni con el eco o asombro que causaron; a pesar de esto, agradecemos sus grandes joyas, su irreverencia para contar historias y la innovación que aportaron al cine.
Sabemos que tu lista de películas por ver es muy larga, pero aquí te dejamos algunas Películas que demuestran lo miserable de ser un escritor, que puedes disfrutar con algunos de estos 5 platillos franceses que te harán parecer un “expert dans la cuisine”.
