"The Grand Hotel Budapest", sobre el absurdo y la belleza cinematográfica
Cine

"The Grand Hotel Budapest", sobre el absurdo y la belleza cinematográfica

Avatar of Maria Jose Estrada

Por: Maria Jose Estrada

3 de febrero, 2017

Cine "The Grand Hotel Budapest", sobre el absurdo y la belleza cinematográfica
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Por: Maria Jose Estrada

3 de febrero, 2017

Todos los detalles de esta película son increíbles, pero especialmente el uso de los colores en combinación con los movimientos de cámara

El color es un medio para ejercer influencia directa sobre el alma: el color es la tela, el ojo el macillo, y el alma es el piano con sus cuerdas
—Wassily Kandinsky

El director Wes Anderson es de los más reconocidos en la cinematografía mundial y uno de los más queridos por los cinéfilos. Con su estilo único ha consolidado una obra que lo diferencia del resto. ¿Qué lo hace tan distinto? La forma de contar sus historias y sobre todo la peculiar estética de sus producciones.

A sus 47 años, el director y guionista ha escrito al menos 9 obras notables, entre las que se destacan The Royal Tenenbauns, The Darjeeling LimitedFantastic Mr. Fox y Moonrise Kingdom. La forma en que Anderson juega con la belleza del color y la gracia de los encuadres hace de cada una de sus tomas una verdadera pieza artística. Con una lista de actores de cabecera como Bill Murray, Angelica Huston, Adrien Brody, Jason Schwartzman y Owen Wilson; paletas cromáticas concretas y perfecta simetría, la dirección de arte y su ritmo narrativo han logrado que este artista se gane la admiración de grandes cineastas como Scorsese, quien ha demostrado su gusto en diferentes entrevistas. Honestamente deberías ver todos sus trabajos, pero si te apasiona la más sublime belleza cinematográfica, uno de sus filmes es el ideal para adentrarse en el universo andersoniano.


The Grand Budapest Hotel (2014)



Una comedia basada en los escritos de Stefan Zweig sobre el conserje de un prestigioso hotel en la ficticia República de Zubrowka. Anderson utiliza una paleta de colores que oscila entre los rojos intensos, rosas vivos y morados en varias tonalidades. En añadidura, fiel a su estilo, se pueden apreciar enfoques centrados, encuadres quirúrgicamente pensados y tomas impecables desde todo punto de vista técnico y estético.


The Grand Hotel Budapest, sobre el absurdo y la belleza cinematográfica 1


The Grand Budapest Hotel ejemplifica perfectamente por qué el cine es llamado el séptimo arte. Todos los detalles de esta película son increíbles, pero especialmente el uso de los colores en combinación con los movimientos de cámara. Este acertado contraste da la sensación que cada toma es una imagen estática, como un cuadro.

Según la teoría del color de Goethe, la utilización del violeta en matices claros representa misterio, melancolía, magia y en su tonalidad púrpura simboliza realeza, lujo y decoro. Estas características se relacionan en primera instancia con la historia, pues el argumento en sí se desarrolla alrededor de los lujos del hotel, la elegancia de la época (entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial), los huéspedes adinerados y el clima frío del ambiente y las locaciones. Por otra parte, esta paleta es la clara representación de la magia y el misterio, pues no sobra recalcar qué el Hotel Budapest forma parte del imaginario de Anderson.


The Grand Hotel Budapest, sobre el absurdo y la belleza cinematográfica 2


Los colores por sí solos son importantes, pero lograr una utilización tan precisa de ellos puede hacernos percibir la complejidad de un mundo que en realidad se halla en un plano totalmente ilusorio. La construcción narrativa va de la mano con la disposición de las gamas cromáticas, toma tras toma, pues define el tono, la atmósfera y el humor de cada escena. El color no es sinónimo de la calidad de la película, sino que la refuerza en potencia y construye su sello de identidad. En este sentido, el color, en la obra de Wes Anderson, cumple una función en la trama, en el contexto, en el trasfondo y en su propuesta estética, sin duda alguna una muestra de la más pura belleza cinematográfica.

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Si quieres profundizar en otra dimensión del mundo de Wes Anderson, pasa por aquí.


Referencias: