Nadie había logrado combinar el éxito de la crítica cinematográfica con el de la taquilla sin tener que renunciar a una perspectiva tan original, menos era posible imaginar que un “director bicéfalo” lograra convertirse en uno de los mayores exponentes del cine independiente en el mundo, o como muchos lo reconocen, del cine indie. Pero así fue, el reto de dirigir una película entre dos miradas de un sello tan característico fue el que llevó a dos genios del séptimo arte, hermanos, por cierto, a convertirse en un par que nadie ha podido imitar hasta el momento.

La estética de los hermanos Coen radica en el salto que dan de un género a otro, de hecho, en la improvisación de géneros con los que han recorrido el umbral del cine en múltiples ocasiones. El dúo cinematográfico ha pasado del cine negro al independiente de una manera tan genuina como para volver un éxito rotundo varias de sus producciones más oscuras como “Simplemente sangre” o “El hombre que nunca estuvo”, al igual que algunas de sus comedias más disparatadas como “Quémese después de leerse” o “El gran Lebowski” e inclusive al cruzar la línea que separa al cine del musical con “¿Dónde estás, hermano?”.
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4. “Barton Fink” (1991)
La muestra del trabajo de un joven intelectual y dramaturgo neoyorquino llamado Barton Fink fue catalogada como una cinta de terror que cuenta el bloqueo mental que sufre este personaje para desarrollar sus grandes ideas. Lo último que esperábamos de este película fue algo de creatividad, pues la temática sonaba bastante plana, pero una vez más los hermanos Coen nos sorprendieron, enredándonos en un filme en el que la ironía regía cada uno de los actos de estos aislados personajes que a la vez competían en un mismo mundo apático en el que intentaban destacar.
Alterante, oscura e irónica
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5. “El hombre que nunca estuvo” (2001)
La voz en off que de manera somnífera lleva la trama de la película más sosegada de los hermanos Coen es la misma que nos invita a conocer con atención cada detalle sobre el melancólico y reservado barbero Ed Crane. Este personaje tiene una obsesión con lo inerte que le parece el mundo, el cual lo mantiene hastiado de su propia vida, por lo que un día decide darle un giro impresionante a sus aburridos y monótonos días para vengarse de su esposa infiel y de paso, asociarse con un personaje bastante confuso, quien le propone a Crane una idea “millonaria”.
Poderosa, anestesiante y creativa
Para los hermanos Coen, reinventar los géneros cinematográficos resultó una revolución total para hacer y ver cine, pues además de ser la dupla más importante de la historia del cine mundial, han sido parte imprescindible del lenguaje a través del cual se comunica el cine independiente se comunica. Misma razón por la que Ethan y Joel Coen han sido galardonados por la Academia en cuatro ocasiones, pues todos nos hemos sorprendido con la múltiples facetas que este par nos ofrece en cada uno de sus filmes.
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Referencia:
Little White Lies
