Películas de los 80 que nos demuestran que los amigos son lo mejor que nos puede pasar
Cine

Películas de los 80 que nos demuestran que los amigos son lo mejor que nos puede pasar

Avatar of Nayla Hamed

Por: Nayla Hamed

14 de septiembre, 2017

Cine Películas de los 80 que nos demuestran que los amigos son lo mejor que nos puede pasar
Avatar of Nayla Hamed

Por: Nayla Hamed

14 de septiembre, 2017


La década de los 80 fue icónica no sólo por la increíble vestimenta, la cual, hasta hoy, marca una tendencia, también por la música que provocaba que miles de personas hicieran lo imposible para escuchar una y otra vez esa canción tan especial en un casete, e incluso bailar en la fiesta de graduación en la que se imagina por fin conquistar al chico o chica de tus sueños.


Todos estos elementos te hacían comprender que no estabas solo en el mundo y que podías compartir con otras personas como tú, que se volverían tus mejores amigos y esto no cambiaría con el paso de los años. Enfrentar la vida todas las mañanas cobró sentido, cuando comprendiste que pertenecer a un grupo o tener un cómplice podía ser de las mejores cosas que te pueden pasar. Cada día resultaba ser una aventura.


Películas de los 80 que nos demuestran que los amigos son lo mejor que nos puede pasar 1


Hoy, el cine aborda temas que es necesario meditar antes de expresar una buena crítica, y aunque las siguientes películas están clasificadas como románticas, cómicas o de acción, tienen un eje central imposible de ignorar: la amistad. Por eso, si amas a tus amigos, estas son las cintas de los 80 que debes disfrutar con ellos:


The Breakfast Club (1985) — John Hughes



Esta película nos demuestra que no importa quién piensen que eres, ya sea un nerd, un atleta, un caso clínico, una princesa o un criminal, tus amigos no deben ser igual a ti; el mundo que te rodea está lleno de personas que estarán contigo para correr por los pasillos mientras cantan "Don't you (Forget about me)", de Simple Minds, fumarse un porro en la biblioteca o gritarle que se vaya al diablo a la persona que nunca creyó en ti.


Ferris Buller’s days off (1986) —John Hughes



Irse de pinta cobró un nuevo sentido desde que Ferris Buller decidió que ese día le cambiaría la vida de sus amigos y les demostraría que pueden lograr lo que sueñan, atreverse a lo que sea, manejar el auto costoso de tu padre, ir a ese lugar exclusivo donde sólo ciertas personas pueden ingresar o cantar en medio de un mar de público. Como diría Ferris, "la vida va demasiado rápido, si no te paras y miras a tu alrededor de vez en cuando, puedes perderla".


Esto es justo lo que intenta que su amigo Cameron Frye descubra, pues fingir alguna enfermedad para no enfrentar a sus padres o seguir sin cuestionarte las reglas establecidas, no es vivir.


Stand by me (1986) — Rob Reiner



Durante toda tu vida conocerás a muchas personas, pero aquellos amigos que jamás volviste a encontrar no se olvidan; estaban unidos más allá de sólo compartir la edad o vivir en el mismo barrio, te preocupaba lo que le sucedía en casa con su padres, a dónde iría en un futuro y eras capaz de defenderlo de quien fuera si se atrevía a lastimar sus sentimientos y, si fueron afortunados, seguro compartieron una aventura que se convirtió en su más valioso recuerdo.


Esta película nos hace entender que todos atravesamos situaciones difíciles y luchamos con batallas internas, hasta el punto de pensar "quiero irme a un lugar donde nadie pueda reconocerme", como diría Chris Chambers (River Phoenix) mientras llora a un costado de su mejor amigo. La cinta es considerada por muchos como cine de culto, está basada en un relato de Stephen King sobre una aventura en su niñez, lo cual la vuelve todavía más impactante para el espectador.


Letal Weapon (1987) — Richard Donner



A todos nos ha pasado que la primera impresión que nos dejan muchas personas es la de no caernos bien, incluso verlo respirar es molesto. Pero como arte de magia, te sorprendió lo mucho que comenzó a hacerte reír y lo bien que la pasabas, así que no podías creer que serían los mejores amigos. Esta película clásica de acción con peinados y ropa icónica de los 80, nos demuestra que muchas veces las personas con las que compartiríamos nuestros miedos o pasiones son las que menos imaginábamos. 


Como le sucede a Roger Murtaugh (Danny Glover), quien es un hombre apegado a las reglas, feliz de estar a punto jubilarse, pero, a su vez, intenta asimilar que ya ha cumplido 50 años y es más "viejo" de lo que creería. Justo cuando conoce a Martin Riggs (Mel Gibson), un detective con el cual nadie quiere trabajar, incluyendo a Roger. Tachado de estar fuera de sus casillas, violento, impulsivo y, sobre todo, con tendencias suicidas, llega a la vida de Roger para devolverle esa chispa perdida y la pasión por la vida; de esta manera, Roger y Martin se convierten en los amigos perfectos.


Karate Kid (1984) — John G. Avildsen



Todos quisimos alguna vez un Miyagi en nuestra vida, que nos ayudara a enfrentar a quienes nos molestaban, nos compartiera su conocimiento y siempre estuviera cuando más necesitábamos una mano o un hombro para llorar. Daniel Larusso (Ralph Macchio) o Daniel San, como le llama quien fuera después su Sensei, el señor Miyagi (Pat Morita). Cuando, por razones del destino, Daniel se encuentra en una situación peligrosa al intentar defenderse, o, en realidad, huir de unos brabucones, quienes le meten la paliza de su vida, llega a su rescate el señor Miyagi, un anciano japonés que con su conocimiento en karate lo defenderá,


Daniel no sólo aprenderá artes marciales, sino a defenderse y, sobre todo, lo que esto significa, pues muchas veces el odio nos hace tomar malas decisiones, como el resentimiento y la necesidad de vengarte de aquellos que te hicieron daño, pero lo que Miyagi nos enseña es que siempre es más fuerte quien domina sus sentimientos que aquel que golpea con fuerza.


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Luego de hacer un maratón de películas con tus amigos, recuerda ver estas 5 series en Netflix antes de que acabe septiembre, porque son sus últimas semanas.



Referencias: