Los desórdenes psicológicos causan un nivel de intriga muy alto en el espectador. No es de extrañarse que algunas de las mejores cintas de la historia traten con este tema para ahondar en el análisis de los personajes. Además, permite a los cineastas experimentar en más de una forma detrás de la cámara. Muchos trataron de descifrar al Joker de Christopher Nolan, y hasta existe una admiración extraña por el personaje de Jack Torrance en “The Shining” de Stanley Kubrick, pero los protagonistas más interesantes son los que tratan enfermedades que pueden ser ficticias.
Un ejemplo de este tipo de enfermedades ficticias lo podemos encontrar en “The Butterfly Effect”, protagonizada por Ashton Kutcher en uno de sus pocos papeles serios. En la cinta, el personaje de Evan tiene la habilidad de cambiar los hechos de su vida con simplemente recordar o leer lo que escribió en su diario.
La película nunca explica si en verdad era un viajero en el tiempo o si su enfermedad mental lo llevaba a esos lugares, pero creó una historia lo suficientemente interesante como para llamar a las audiencias.

También existen representaciones de enfermedades mentales reales que nos pueden parecer ficticias. Es el caso de la próxima cinta del director de “Sixth Sense”, M. Night Shyamalan. Será protagonizada por James McAvoy quien interpretará las 23 personalidades diferentes de un individuo. La cinta apropiadamente llamada “Split” será un thiller psicológico y a pesar de que tiene los elementos necesarios de una ficción apropiada, está basada en la idea de una condición real llamada Desorden de Personalidad Múltiple o Desorden de Identidad Disociativa.
Así como Split, existen algunas cintas que presentan desórdenes que bien parecen ficticios pero no están tan alejados de la realidad. Pueden parecer tontos y otros demasiado terribles, cualquiera puede padecerlos, al menos de una forma distinta.
“Invasion of the Body Snatchers” (1956, 1978)

En este filme y en su remake de los 70, un inspector de salubridad y su colega descubren que los humanos están siendo lentamente reemplazados por duplicados alienígenas y que cada uno es una perfecta copia de la persona real pero sin emociones humanas. Aunque este filme no representa una enfermedad mental per se, la sensación de que vivimos en una sociedad sustituida por extraterrestres puede ser tratarse de una enfermedad llamada Síndrome de Capgras, trastorno neuropsiquiátrico que le hace pensar a la persona que lo sufre, que una persona (generalmente un familiar) fue reemplazada por un impostor idéntico a ella. El síndrome es llamado así por Jean Marie Joseph Capgras que reconoció la enfermedad bajo el nombre de “ilusión de lo dobles”.
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“The Sixth Day” (2000)

Arnold Schwarzenegger en uno de sus papeles de hombre de acción es clonado contra su voluntad, pero los clones adquieren la personalidad contraria al producto original. La típica historia del “clon malvado” es explotada en esta película, pero algo oscuro podría suceder si esto fuera real. El Síndrome de los Dobles Subjetivos es una rara condición en la que una persona experiencia la ilusión de que tiene un doble con la misma apariencia pero con diferentes tratos personales y que tiene una vida independiente. En algunos casos el paciente estará bajo la idea de que existe más de un doble. También puede pasar que la persona con el síndrome proyecte la imagen de su doble en cualquier persona, desde un miembro de la familia hasta un extraño en la calle.
https://www.youtube.com/watch?v=gz7PoVld5Tk
“The Crow” (1994)

Eric Draven, interpretado por Brandon Lee (quien murió durante la filmación de esta cinta), es asesinado junto con su prometida por una pandilla. Después de un ritual raro con cuervos, Draven revive en búsqueda de venganza. Descubre que no puede ser herido en peleas, lo cual es muy conveniente para su situación, pero ¿y si no estuviera muerto? Existe una condición llamada Síndrome de Cotard que hace que una persona de verdad piense que es un zombie. Esta enfermedad mental deriva de la esquizofrenia y los que la padecen creen genuinamente que son muertos vivientes. Algunos pacientes creen que ya no tienen sangre ni órganos internos y otros llegan a pensar que incluso ya no existen.
“Groundhog Day” (1993)

En este absoluto clásico protagonizado por el increíble Bill Murray, el protagonista se queda atrapado en el tiempo durante el Día de la Marmota en un ciclo que parece infinito. Aunque fue un éxito de los 80, existe un trastorno que podría hacer que nos suceda lo mismo pero a un nivel meramente psicológico: Deja Vú Crónico. Suena al nombre más apropiado para esta condición, pues las personas que la padecen se quedan atrapados en un mundo en el que todas las experiencias parecen ser familiares, incluso cuando son absolutamente nuevas. Algunos afirman que quienes padecen de Deja Vú Crónico suelen rechazar el tratamiento porque también tienen la idea de que lo han intentado antes. Sin duda, es como vivir en un loop infinito.
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“Singing in the Rain” (1952), o cualquier musical

No es necesario dar la síntesis de la clásica cinta de Gene Kelly, pues nos referiremos al hecho de que en los musicales siempre es perturbador que -de la nada- gente comience a cantar. Eso no sucede en la vida real, pero algunas personas pueden vivir en un musical, sólo que no tan feliz como lo podemos imaginar. Aunque existen distintos tipos de Afasias, nos referimos precisamente a una en específico. Los pacientes que a causa de una afasia no pueden comunicarse verbalmente de una forma tradicional, por lo general cantan para poder expresarse. Vivir con una afasia puede llegar a ser muy complejo para quien lo sufre y estar lleno de canciones todos los días, seguramente se puede convertir en una pesadilla.
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“A Night At The Museum” (2006)

Ben Stiller interpreta a un guardia de seguridad del Museo de Historia Natural que descubre que todas las obras en exhibición cobran vida gracias a una tabla egipcia. Toy Story utiliza el recurso de los objetos animados, y si alguna vez consideraste ridículo que cosas inertes tomen consciencia, no has conocido sobre el Síndrome Delirante del Compañero o Síndrome del Compañero Delirante. Esta enfermedad provoca que los individuos crean que los objetos sin vida toman conciencia y que tienen pensamientos y emociones independientes. Es un tipo de psicosis generado por un trauma físico, degeneración neuronal o anormalidades de desarrollo.
https://www.youtube.com/watch?v=yc-N-7FD9oA
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“The Truman Show” (1998), “The Matrix” (1999), “Vanilla Sky” (2001)

Prácticamente cualquier película que inserte la idea de que el mundo en el que vivimos no es real entra con la siguiente enfermedad. En “The Truman Show”, el protagonista comienza a darse cuenta de que vive en una realidad falsificada que lo mantiene encerrado en un programa de T.V. En “The Matrix”, se descubre que vivimos dentro de un mundo computarizado hecho especialmente para nosotros y en “Vanilla Sky”, David Ames vive en un sueño inducido por una método criogénico de conservación. Esto podría convertirse en “realidad” con una condición llamada Paramnesia Reduplicativa, delirio de que un lugar ha sido duplicado o que existe simultáneamente en dos lugares. Por ejemplo, puede surgir la idea de que la cama en la que estás durmiendo realmente está dentro de la cocina, mientras que la cama real sigue en su lugar original pero sin nadie durmiendo en ella. El paciente se queda estancado en la idea de que el sitio en el que está parado es una copia y que todo tiene sentido porque el otro lugar sí existe. Es una condición muy rara, pero también lo sería si estuviésemos en una Tierra alternativa.
No se tiene que ser un thriller psicológico para pensar en las posibilidades que nuestra mente tiene para irse a otro plano y desarrollar este tipo de condiciones. Cuando miramos ficción no todo lo que aparece en pantalla tiene que ser falso.
La realidad está a un solo empujón de la locura. No podemos ver en la mente de las personas, pero podemos tratar de comprender al menos qué los llevó a adquirir ciertas enfermedades y quizá hasta nos motive para hacer una película para niños (como “Toy Story”).
