¿Quién diría que ese gorro de Navidad que usamos con tanta alegría tiene un origen tan oscuro? Aunque hoy lo asociamos con el espíritu festivo y la imagen de Santa Claus, este objeto, también conocido como camauro, tiene vínculos sorprendentes con la esclavitud y con símbolos históricos de libertad.
El origen inesperado del gorro de Navidad
Para entender cómo llegamos al gorro navideño que conocemos hoy, tenemos que viajar a las civilizaciones antiguas. En el Imperio Egipcio, los tocados servían para proteger la cabeza. Más adelante, en el Imperio Romano, en Persia y en Grecia, surgieron gorros cónicos de lana con un propósito similar.

Fue en Grecia donde estos gorros adquirieron un significado especial: se convirtieron en símbolos de libertad. Cuando un esclavo era liberado, su amo le regalaba un gorro como señal de que ya no le pertenecía a nadie.
@lacortesana ¿Sabías que el gorro navideño que todos conocemos tiene sus orígenes en el gorro frigio? 🎅🏻 En la actualidad, el gorro frigio es un símbolo navideño muy popular, pero en realidad el gorro frigio era un símbolo de libertad, y era utilizado por los guerreros erigíos en la batalla. 🧑🏽🎄 ¿Qué te parece la historia del gorro navideño? 🤔🤔 #gorronavideño #gorrofrigio #navidad #historia #christmas #hat #origin #historiascortesanas ♬ ROCKIN’ AROUND THE CHRISTMAS TREE – BRENDA LEE
La confusión histórica: el gorro frígio y la Revolución Francesa
El gorro de Navidad moderno también tiene una conexión curiosa con el gorro frígio, una prenda cónica que surgió en la antigua región de Frigia, en lo que hoy es Turquía. Originalmente, los frigios lo usaban para protegerse del frío y el sol, pero su simbolismo cambió con el tiempo.
Durante la Revolución Francesa, los revolucionarios adoptaron el gorro frígio como un emblema de libertad y lucha contra la opresión. Esto ocurrió porque, por error, confundieron el gorro frígio con el gorro píleo, el símbolo romano que se entregaba a los esclavos liberados. Así, el gorro frígio quedó marcado como un símbolo de libertad y republicanismo, apareciendo incluso en la famosa pintura “La Libertad guiando al pueblo” de Eugène Delacroix.

Santa Claus y el gorro que conocemos hoy
El gorro navideño tal como lo conocemos surgió mucho después. Su imagen actual se consolidó en el siglo XIX, cuando Santa Claus comenzó a popularizarse como el alegre repartidor de regalos. Sin embargo, fue la campaña publicitaria de Coca-Cola en los años 30 la que nos dejó la versión definitiva de Santa: el traje rojo, las mejillas sonrojadas y, por supuesto, el icónico gorro.
Desde entonces, este sombrero rojo con pompones blancos se convirtió en un símbolo universal de la Navidad, perdiendo —o quizás escondiendo— sus complejas y oscuras raíces.
Nada Qué Ver, la guía con todo lo que deberías estar viendo en streaming

