Podemos saber que un cambio generacional importante está ocurriendo cuando escuchas propuestas musicales como la de Bruses.
Sí les han roto el corazón, pero también viven con ansiedad, quieren querer su cuerpo, les preocupa su futuro, viven (en parte) en redes sociales, y necesitaban encontrarse en canciones que Bruses les está componiendo y cantando.
Originaria de Tijuana, Baja California, Amalia Ramírez se formó como música, dio a conocer su proyecto en TikTok y en 2022 fue nominada a los Latin Grammys por Mejor Álbum Pop Rock y Mejor Canción Pop Rock.
Bruses va por buen camino porque ha sabido llegarle a una generación que quiere hablar más de salud mental que de amor.
En entrevista con Bruses
Durante el encuentro BIME Bogotá 2023, Bruses habló en conferencia sobre salud mental junto a otros representantes de la industria de la música.
Explicó la importancia de visibilizar las distintas neurodivergencias a nivel industria musical.
Comenzó con ella misma al explicar que vive con Trastorno límite de la personalidad y Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Luego de la conferencia, Cultura Colectiva tuvo la oportunidad de hablar con Bruses en entrevista.
¿Por qué se siente que ha faltado música que hable de salud mental?
Creo que es un tema generacional. Lo veo con mi mamá, mi mamá tiene 66 años y me tuvo a los 40 y soy hija única. Crecí observándola, viendo las diferencias abismales de lo que ella piensa y opina y cómo ella ve el mundo y cómo yo lo veo.
La salud mental es un tabú, no ha sido entendida durante mucho tiempo, ha sido ignorada.
Lo que me gusta de mi generación, la mía y la más chiquita es que ya lo entiende. Crecimos entendiendo un lenguaje más empático.
Entonces, si históricamente la sociedad ha invalidado e invisibilizado algo, la cultura no lo va a retratar. La música es parte de la cultura del entretenimiento. El entretenimiento retrata generaciones.
Ahora estamos representado y hablando una generación que tiene esto (las neurodivergencias) más normalizado y somos un poco más responsables, no como en la época emo que se hablaba de emociones pero sin responsabilidad. Claro, sé que sin eso no estaríamos aquí.
¿Quién se puede encontrar en tu música?
Todo el mundo, no quiero hablarle a edades o nichos, pero sí, mi reto personal al menos en este álbum fue no hablar de amor.
Quiero hablar de cosas que nos atraviesan desde el pop.
En un contexto de salud mental y música, ¿cómo lidias con las redes sociales? Por un lado impulsan carreras, pero también pueden ser asfixiantes.
Tengo esa pelea todos los días, es aprender de límites: tienes que usarlas, sigo construyendo cosas, no es opcional.
Al principio estaba muy obsesionada, me conocieron a través de TikTok y nunca me había pasado algo así. Creo que cuando te empieza a pasar algo con lo que soñaste, te obsesionas con no cagarla y yo me obsesioné con las plataformas.
Ahora tengo una relación más saludable, trabajo en poner límites, trato de no me tomarme las cosas personales y me ha ayudado separar a Bruses de Amalia. Apenas lo descubrí el año pasado, una cosa es quién soy y otra lo que hago.
En un encuentro cómo este, como BIME Bogotá, se habla de los temas clave, tendencias, discusiones importantes sobre la música: ¿para ti a qué hay que prestarle atención en estos momentos en la industria?
Sin duda, salud mental. Los equipos de trabajo de los artistas deben estar sensibilizados y educados en torno a la salud mental y que sepan qué hacer en situaciones de crisis, y que no sea solamente el artista que les tenga que enseñar sino que la misma industria comience a funcionar en torno al bienestar y salud de las personas involucradas en toda la industria del entretenimiento.
La realidad es que la mayoría o muchos lidian con algún tipo de diagnóstico, lo sepan o no, entonces imagínate que el mismo equipo del artista les provee drogas y sustancias que pueden agravar ese diagnóstico. Por eso tantos casos de artistas increíbles que se quitaron la vida.
¿Qué quisieras aprender próximamente?
Quiero encontrar un hobby. La música es mi todo y siento que necesito encontrar algo más que no sea la música y que me construya como Amalia.
He pensado en alguna actividad deportiva como tenis o golf, algo que me mantenga activa.
¿Qué estás leyendo, escuchando, viendo?
Estoy leyendo El talento nunca es suficiente de John C. Maxwell, habla de todo lo que importa fuera de ser bueno algo.
Estoy esuchando Post Malone, y de podcast Se regalan dudas. Me gusta mucho el cine, pero ahora mismo estoy viendo más bien una serie, se llama Dickinson (en Apple TV+) y habla de una poetiza rebelde que escribe cuando se supone que las mujeres no debían escribir y además hay un romance lésbico. Está hermosa.
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