Este jueves 12 de noviembre, el talentoso cantante, compositor y productor español: Rusowsky, se apoderó de la Carpa Velódromo de la Ciudad de México en una noche que demostró, una vez más, su capacidad para conectarse con el público a través de sus letras sinceras y melodías envolventes.
Ruslan Mediavilla, quien se ha convertido en un nombre imprescindible en la escena musical española, posee una formación en música clásica que nutre su creatividad, pero su visión artística es notablemente amplia, abarcando la experimentación, la estética y la vanguardia. Su nombre resuena en todos los rincones, atrayendo la atención de oyentes de diversos horizontes musicales.
Lo que distingue a Rusowsky es su versatilidad musical. Evita encasillarse en un solo género, prefiriendo ser una mezcla de todas las influencias que ha absorbido a lo largo de su carrera. Su música es un reflejo de su ser, fluyendo de forma natural y sincera.
El concierto en la Carpa Velódromo destacó por su atmósfera única. Desde el momento en que Rusowsky pisó el escenario, el misterio que rodea su presencia como artista se hizo evidente. Su capacidad para envolver a la audiencia con su propuesta musical se manifestó en cada canción interpretada.
Cada detalle del concierto, desde las visuales irónicas y sarcásticos que complementan su música hasta el ambiente de gozo del público, resaltó la manera tan especial que tiene Rusowsky de abordar su arte.
El setlist incluyó una selección de sus éxitos, como “no t dejas ver,” “Dolores,” “so so,” “VALENTINO,” y una versión acústica de “mwah :3.” Además, Rusowsky compartió el escenario con el grupo Latin Mafia, lo que hizo que el público también se emocionara.
No importa si estabas hasta adelante, en medio o atrás, te sentías parte del show, cosa que es difícil de lograr como artista, pero refleja la capacidad de Rusowsky para conectar con su audiencia y brindar una experiencia inolvidable. Así que gracias, y cabe mencionar que estaremos atentos al estreno de su álbum el próximo año.
