Con una larga lista de festivales musicales que se realizan en México, el país puede jactarse de contar con producciones que permiten la convergencia de estilos, géneros, pasiones y gustos. Diversidad que permite a los asistentes irse con una sonrisa en el rostro y ganas de regresar a la siguiente edición. De este modo, encontramos distintas temáticas cada temporada en todos los eventos que se llevan a cabo. Como muestra está la primera edición del Festival Bravo, una alianza entre algunas de las productoras de eventos más representativas y grandes del país.

Con el fin de construir nuevas memorias y experimentar con la manera en que nos relacionamos, el Festival Bravo celebra la vida armónica entre las personas y la naturaleza que, por muy olvidada, siempre hay algo que nos recuerda que guardamos un lado salvaje en el interior, un instinto que reprimimos y ahogamos un en la inmensidad de las ciudades. El evento pretende que haya un reencuentro con la Tierra, creando una conexión entre un sitio como Valle de Bravo y nuestro yo interno. Por ello, la plantilla de bandas que conforman el cartel es pensada para transportar a los asistentes a una forma de recreación y convivencia a través de sus actuaciones en el marco de un campamento que, además de buena música, fomenta el cuidado del medio ambiente.
En ésta primera edición, encontramos una serie de agrupaciones y músicos independientes que no habían visitado el país, lo que causa mucha más expectativa alrededor del primer Bravo. Es muy probable que sin su realización, estos artistas aún tardaran años en pisar tierras mexicanas. Por fortuna, este 20 mayo podremos escucharlos en vivo y degustar de sonidos internacionales de alta calidad. Si aún no tienes tus boletos puedes comprarlos en los siguientes puntos:

Para que termines de convencerte de asistir al festival, conoce los músicos que por primera vez estarán tocando en México.
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NoMBE
Con su nuevo disco homenajea a cada una de las mujeres en su vida, NoMBE le da voz a todas desde su perspectiva. El disco recorre desde su mamá, hasta su crush de la prepa. Cuenta a todas y cada una de las mujeres que le aportaron un poco de lo que ahora es su personalidad.
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Weval
El dúo holandés conformado por Harm Coolen y Marijn Scholte Albers han hecho de la música electrónica un pop pegadizo, con letras emotivas y ritmos diseñados exclusivamente para ser escuchados y sentir algo mucho más profundo. Se convierten entonces en una especie de emotividad bailable que cuenta la historia de dos talentosos músicos cuya sensibilidad empatiza con cada escucha.
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JG Wilkes
Como parte del dúo Optimo, en 20 años de carrera ha visto crecer y decaer la escena electrónica mundial. Exhibe su amor por conjugar diversos géneros que crean la atmósfera de un club nocturno, cuyos ritmos impactan a todo el que escucha sus fusiones. El dueto es responsable del famoso antro, Optimo, que sirvió de nido para algunos DJs y por supuesto para dar a conocer su proyecto que viene gestándose desde 1997.
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Curtis Harding
Nacido en Atlanta tiene toda la escuela del soul en sus manos. Desde niño cuando cantaba gospel con su madre, hasta que se convirtió en corista de Cee Lo Green, le han dejado huella en su música. Ésta habla de un amor a los orígenes, pero al mismo tiempo de la renovación del ser en cualquier lugar que se encuentre. Su arte refleja la vida de cualquier ser humano: sonríe y llora, es fuerte a veces y otras es vulnerable. Se mueve dentro de las emociones y el calor de la vida misma.
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Crussen
El bosque, la naturaleza y la música son lo que mantienen vivo al sueco que recopila todos y cada uno de sus momentos más felices y los plasma en sus producciones que para él son cada vez más honestas y profundas. Luego de intentar ser músico de punk y de tocar una trompeta en una orquesta local, Crussen se dio cuenta que lo suyo es la creación sonora compleja, dejando de lado la música popular. Éste desarrolla sonidos que a su vez conforman atmósferas difíciles de abandonar, una vez adentrados en ellas.
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Lakim
Con una idea propia de la música electrónica, Lakim se adueña del concepto y lo pone a discusión dándole sus propia definición, imprimiendo su sello personal. El sonido que lo caracteriza lo ha llevado a la cúspide con remixes de canciones muy famosas, que le dan ese sello homónimo, que ha enamorado a un gran sector de la música electrónica.
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Andre Power
Para él, la música va mucho más allá de sonidos nuevos o viejos, es un sinónimo de emociones y su percepción es justamente la de un hombre emocionalmente vulnerable. Un personaje que absorbe todos y cada uno de los sentimientos alrededor de su vida y enseguida los transforma en arte. Con una carrera como ilustrador, pintor y fotógrafo, Power concibe a la música como un arte visual y sensorial, no sólo sonoro, capaz de transformar cualquier emoción en canción y no perder la esencia que la hizo nacer.
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Así, con una variedad de opciones para escuchar, el Festival Bravo tiene un cartel que promociona bandas y músicos mexicanos, apuestas y propuestas extranjeras que quizá no tendríamos la oportunidad de apreciar de no ser por festivales de este tipo. Eventos que además tienen una propuesta fresca, que implica mezclarse con la naturaleza y convivir con personas cuyas ideas varían de las propias. Incluso la distancia se acorta para llegar al Festiva, pues ellos ponen un atractiva forma de transporte.
La finalidad del festival es que cada visitante se nutra de la visión y cultura del otro, con la convergencia de ideas, buena y selecta música, además del “regreso” a la naturaleza, al menos por dos noche. Para acampar necesitas saber esto:

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Hay 5 elementos que no deben faltar en un festival de música, tómalos en cuenta si quieres conocer los mejores festivales de Latinoamérica.
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Referencia
Festival Bravo
Distrito Global
