Más de una vez, estudios psicológicos han intentado descubrir que los gustos musicales revelan más de lo que pensamos sobre la personalidad de alguien, sobre todo de su intelecto.
En 2003, los psicólogos Jason Rentfrow y Sam Gosling dijeron que las preferencias musicales de la mayoría de la gente radican en una de cuatro categorías:
reflexiva y compleja; optimista y convencional; enérgico y rítmico; e intenso y rebelde.
Los psicólogos realizaron un estudio con alumnos de la Universidad de Texas, sobre la música que les gustaba y llegaron a la conclusión de que los extrovertidos tienden a buscar canciones cargadas con el bajo, mientras que las personas que disfrutan de escuchar el jazz y la música clásica tienden a ser más creativos y tienen un IQ más alto.
En otro estudio de la Universidad de Edimburgo Heriot-Watt se les preguntó a 36.000 personas qué escuchaban para evaluar más de 100 estilos musicales y hablar de los aspectos de su personalidad y los investigadores encontraron que a las personas a quienes les gustaba la música pop tendían a ser sinceros, pero carecían de la creatividad; los fans del rap tenían una alta autoestima; personas que escuchaban heavy metal tienden a ser más amables de lo que se piensa, pero carecen de autoconfianza; los asiduos a la música indie son introvertidos y no son muy trabajadores; mientras que gente a la que le gustaba el jazz y la música clásica son altamente inteligentes y llenos de confianza en sí mismos.
De esta manera, de forma científica se ha establecido una correlación entre los gustos musicales y la capacidad intelectual de los escuchas. Los fans de Radiohead, Beethoven y Bob Dylan están entre los más inteligentes de los estudiantes universitarios, en contraste con quienes escuchan a cantantes como Beyoncé y música gospel, pues éstos se encuentran en el otro extremo de los resultados. Mientras tanto, aquellos que gustan de escuchar a Coldplay, Maroon 5 y Snow Patrol están en medio de los parámetros establecidos. En la tabla a continuación, están los géneros y artistas asociados para que podamos comparar nuestro IQ.

